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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 378

Una vez presentados sus familiares, Tatiana se dirigió a Lucas, que había regresado con Doris.

—Señor Morales, muchas gracias por su ayuda hoy.

—De nada —respondió Lucas—. Como maestro de Dorita, es mi deber proteger a mi aprendiz. Al contrario, son ustedes los que, a pesar de no ser sus padres biológicos, le han abierto su corazón. He oído todo sobre su regreso a Solara y a la casa de los Palma. Por culpa de Julián, casi les pasa algo grave.

Tatiana sonrió.

—Usted es el maestro de Doris, así que, como se dice, un maestro es como un padre. Entenderá cómo nos sentimos. Aunque Doris no es nuestra hija de sangre, desde el momento en que la aceptamos, en nuestros corazones, siempre será nuestra hija.

—Me tranquiliza saber que Dorita tiene unos padres en los que puede confiar —dijo Lucas con emoción. Luego, con un tono de nostalgia, añadió—: Dorita, ya que tus asuntos aquí están resueltos, creo que es hora de que me vaya. Mi esposa me está esperando en casa.

Higinio también le sonrió con ternura a Doris.

—Dori, yo también tengo que volver a la oficina.

—Espera, Higi —lo detuvo Doris, tomándolo del brazo—. Hoy tengo que llevar al señor Morales de vuelta, así que no regresaré hasta mañana. Por eso, quiero hacerte el tratamiento ahora.

Higinio asintió.

—De acuerdo.

—Dorita, no hace falta que me acompañes —dijo Lucas, agitando la mano—. Quédate aquí con tus abuelos…

—Señor Morales, nosotros vivimos en Solara, podemos ver a Doris cuando queramos —intervino Raquel—. Pero usted vive muy lejos, en las montañas, y no es fácil verla. Deje que Doris lo acompañe.

Capítulo 378 1

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