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Mi Marido Prestado romance Capítulo 792

Hacer un escándalo por alguien de afuera y enfrentarse a su propia sangre.

Qué completa estupidez.

Un profundo silencio llenó la sala por un par de segundos.

A Owen la situación le parecía cada vez más ridícula.

—Cristhian, en serio, ¿ella te dice que te ve como a un hermanito y tú ya te creíste el cuento? Tú y yo somos los que compartimos sangre, somos hermanos de verdad...

—¿A ti qué te importa?

Lo cortó Cristhian de golpe. En sus ojos, normalmente tranquilos y fríos, apareció un destello feroz e implacable.

—Si te atreves a lastimarla, vas a pagar las consecuencias.

Su voz era suave, pero cargada de una amenaza absoluta.

—Si tú no sabes valorarla, hay muchos otros que sí...

Antes de que pudiera terminar la frase, la puerta de la sala se abrió desde afuera.

Al ver a Benicio parado en el umbral, Cristhian se tragó sus palabras.

Benicio se quedó en la puerta, observó a los dos hermanos y clavó la mirada en Cristhian.

—Vámonos.

Como si nada hubiera pasado, Cristhian se puso de pie, se acomodó el abrigo y caminó hacia la puerta.

Al pasar junto a Owen, no detuvo su paso y ni siquiera se molestó en dedicarle una mirada.

Benicio se hizo a un lado para dejarlo pasar y luego se despidió de Owen con un tono cargado de sarcasmo:

—Cuñado... ah, perdón, ex cuñado. Que disfrutes la cena, nosotros nos retiramos.

Ambos salieron de El Encuentro uno detrás del otro.

Una vez dentro de la camioneta negra de Benicio, Cristhian rompió el silencio:

—Benicio, ¿qué haces aquí?

—Mi hermana me mandó a echar un vistazo —Benicio encendió el motor con tranquilidad—. No esperaba que fueras tan rápido.

Lo miró de reojo.

—¿A qué hora llegaste a Aguamar?

—Hoy por la tarde —respondió Cristhian, recostándose en el asiento—. Tenía unos asuntos que arreglar por aquí y aproveché el viaje.

Capítulo 792 1

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