Capítulo 132
Leyla
Era mi primer día de trabajo. Otra vez. Bueno, después de mi regreso a Australia, el mensaje de Noha me tenía confundida.
"Fue un placer trabajar contigo."
¿Significaba que ya no era su asistente?
Al llegar me encontré con Karen.
—¡Leyla! —gritó y me abrazó con fuerza.
—Karen, también estoy feliz de verte.
—¿Y Génesis?
—Ella está de descanso, pero mañana vendrá a ponerse al día.
Me quedé en silencio un momento. No quería preguntar. No debía preguntar.
—¿Noha está aquí? —Era una idiota por preguntar por él.
—Sí, sí. Está en su oficina, con uno de sus amigos.
—¿Amigos? No sabía que don Ogro tenía amigos.
Justo en ese momento, sin que me lo esperara, Noha salió de su oficina en compañía de otro hombre. Supongo que era el amigo que Karen había mencionado.
Al verme se quedó congelado.
—¿Leyla?
—No soy la reina de Inglaterra.
El hombre al lado de Noha soltó una pequeña risa.
Noha carraspeó, incómodo.
—Alec, ella es Leyla… —se quedó en silencio—. Mi asistente.
Así que seguía siendo su asistente.
—Leyla, él es mi amigo Alec.
Lo miré de arriba abajo. Un hombre guapo, con traje elegante. Pero tenía una sonrisa agradable.
—Mucho gusto, Leyla —extendió su mano y yo la estreché.
—Nos vemos, amigo. Espero que… te diviertas.
Alec salió de la oficina. Regresé mi mirada a Noha.
—Ya que estás de vuelta, necesito que organices mi agenda para esta semana —indicó Noha y regresó a su oficina.
¡Idiota! No sé cómo me había llegado a gustar.
Me puse en mi escritorio y empecé a trabajar. Karen me puso al día en todos los pendientes; era un montón de cosas por hacer. Me senté frente a la computadora y puse manos a la obra.
Miré el reloj. Era tardísimo. Tomé una de las carpetas en mis manos y fui a la oficina de Noha, quien en toda la tarde ni siquiera se había dignado a salir. Al entrar, no estaba.
Iba a irme, pero entonces su teléfono, que estaba en el escritorio, empezó a vibrar. Varios mensajes aparecieron en la pantalla.
"¿Ya lo hiciste?"
"Vamos, amigo, cuenta."

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