ETHAN
Seguía bailando, pero no podía apartar la mirada hacia Génesis.
—De seguro la insoportable de Leyla la convenció, no entiendo como Génesis tiene amigas como ella, será modelo, pero es toda una corriente.
Miré al lado de Génesis y venía en compañía de Leyla, a ella si la conocía las ocasiones que estuve en la empresa la vi junto a Will, él era parte del departamento de comunicaciones y financiero.
Nunca había tratado con ambos, solo los había visto por la empresa, al parecer Leyla era novia de Will, y pues él tenía que tener una buena arma allá abajo, para que una modelo como la amiga de Génesis se fijara en él.
Los tres se dirigieron a la barra, desvié mi mirada y me concentré en mi novia a quien tenía abrazada —Pero sí tú fuiste a invitar a tu hermana
—Pero quería que viniera sola con esa odiosa de Leyla y Will, no tengo idea pero ellos me odian
¿Será porque te metiste con el prometido de Génesis? —Pensé, más no lo dije
—Sigamos en lo nuestro e ignoralos —empecé a mover mis caderas otra vez y nos movimos al ritmo de la música.
Traté, de verdad que intenté ignorar a Génesis, pero me era imposible, a cada momento mi mirada se dirigía a ella, no estaba con un traje de baño de manera completa, pero sí algo veraniego, un vestido corto de tirantes, su piel blanca, su cabello corto, sus ojos negros y sus labios rosa, me hacían sentir cosas raras.
Ni yo mismo entendía cómo ella podía llamar mi atención y no la docena de mujeres que estaba a mi alrededor con cuerpos perfectos, incluyendo a mi novia. Vi como Leyla y Will se iban de su lado, para ir a la piscina, quedando ella sola con el bartender.
Le pedí a Dafne que fuéramos a la piscina, ya sentía demasiado calor y quería dejar de distraerme con Génesis.
Me la estaba pasando bien hasta que vi como Deyvid platicaba muy coqueto con ella, estaban en la barra y al parecer Génesis se divertía de las cosas que mi amigo lo decía. Quise ignorarlos, pero algo no me dejaba tranquilo. Salí de la piscina y fui en dirección a ellos.
—En serio, deberías ir …yo te puedo acompañar —Mi amigo le estaba haciendo algún tipo de invitación.
—¡Deyvid! Necesito hablar contigo —interrumpí. Los dos giraron su rostro hacia mí
—¿Puede ser en otro momento? —cuestionó mi amigo
—No, tiene que ser en este momento.
—Te veo en un rato, veré que quiere el ogro de mi amigo —Génesis solo sonrío ante el comentario.
Me alejé con Deyvid lo suficiente para que nadie nos escuchara.
—¿Qué crees que haces? —cuestioné
— ¿De qué hablas?
—De Génesis, la hermana de Dafne, no quiero que estés cerca de ella
—¿Ella es Génesis? ¿La hermana de Dafne?
—¡Si es ella!
—¿Estás seguro? Porque ella no se parece a la mujer que describiste, amargada y de mal humor, es todo lo contrario.
—¡Ella es Génesis! Y no te quiero cerca de ella, te conozco y no quiero que me generes problemas, así que ¡Aléjate. Dé. Ella! —Advertí.
—¡Amigo por favor! ¿Qué te sucede? Ni que ella fuera tu prometida, solo cálmate
—¡Te hablo en serio Deyvid! —Me sentía enojado y no tenía de por qué—. No quiero que por tu culpa Génesis me termine odiando, más de lo que ya lo hace.
—No pasará nada, te lo aseguro. Solo será una vez te lo aseguro
—¡Ya te dije que no! —espeté
—Pero ya la invité al club, que te conté la otra vez
—¿Estás loco? ¿Pero qué pasa por tu cabeza? No puedes llevarla a ese lugar.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi peligroso cuñado se enamoró de mí, ¡UNA GORDITA!