GÉNESIS
Dicen que en alguna parte del mundo está tu alma gemela, alguien tan parecido a ti que te complementa. Yo estaba por perder esa esperanza; creí que Tómas lo era, pero me equivoqué y ahora estaba ilusionada con un desconocido.
Me escribió por la tarde y me explicó el motivo por el cual ya no llegó a la ciudad; resulta que su madre enfermó de gravedad y tuvo que regresar de emergencia, así que de cierta manera me sentía aliviada de que no me hubiera dejado votada.
—Hola, papá.
—Hola, mi princesa, tengo entendido que les fue bien en la reunión de hoy. —Sí, omitía el coqueteo de Ethan con Dalila, el casi morir en una carrera desconocida, si todo había ido bien.
—Así es, estaba muy nerviosa,, pero creo que al final todo valió la pena.
—Yo confiaba en ti, eres una Wood y el coraje corre por tus venas.
—Si creyeras eso de mí, no hubieras puesto al novio de mi hermana como covicepresidente; no entiendo de dónde sacaste ese nombre ridículo.
—Lo hice porque tengo confianza en él, será el esposo de Dafne y, como ya te diste cuenta, tu hermana no tiene la capacidad de dirigir la empresa, pero tú estás sobre él, y será así siempre. —Mi padre me abrazó y yo le correspondí; al menos él aún me tenía confianza.
—Gracias, papá.
—Pero eso no es todo —intervino—. Otra nueva noticia es que hemos consolidado la negociación para incluir nuevo capital a la empresa y construir la tercera textilera; los socios estarán en dos días en nuestra empresa.
—¿En serio, papá? Esa es una excelente noticia.
—Lo sé, pero necesito otra vez de ti y de Ethan; quiero que preparen el plan y la presentación para ese día.
—¿Es necesario agregar a Ethan en esto?
—Es demasiado trabajo para una sola persona; solo tienen dos días para hacerlo. Ustedes son un gran equipo, solo hace falta que confíen el uno en el otro, y créeme, serán imparables—. Estaba consciente de que mi padre solo quería asegurarse de que la empresa estaría en buenas manos, y conmigo lo estaría, pero dudaba de Ethan; aunque terminara casado con mi hermana, no me confiaba que fuera un matrimonio para toda la vida.
Me despedí de mi padre y me quedé en la sala de mi casa, revisé mis redes sociales un rato más y recordé que semanas atrás había aceptado la solicitud de Ethan. No pude aguantar y, pues, decidí revisar un poco; sus fotos no estaban nada mal, bueno, no era la cámara, era él. Era imposible no notarlo; casi me sonrojo solo de verlo en calzoncillos. Es que no era ciega; primero la noche en el club Fantasía y después en el lago, sus acciones a veces me daban miedo y provocaban nervios en mí.
“Hola, osito de goma”, recibí un mensaje de Felipe
“Hola, ¿cómo está tu madre?”
“Mucho mejor, ¿sabes? Acabo de descubrir algo interesante”
“Cuéntame”
“Ya sé quién eres, quién está detrás de Osito de goma”.
Eso no podía ser posible.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi peligroso cuñado se enamoró de mí, ¡UNA GORDITA!