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No Me Dejes, Aunque No Te Lo Mereces romance Capítulo 452

Su expresión dejaba claro que no era bienvenido.

De pie en la entrada, Ariel notó el cambio en su rostro. Miró hacia el interior del departamento y preguntó:

—¿Ya te mudaste?

Ignoró por completo el descontento de Johana y el hecho de que no lo hubiera invitado.

Ante su saludo, Johana abrió la puerta y forzó una sonrisa.

—Sí, llegué esta mañana. Raúl y Noé están cocinando. Entra y siéntate.

Ya que estaba allí, no podía echarlo. Así que, por cortesía, lo invitó a pasar.

Ariel aceptó sin reparos.

En la sala, Marisela, inmersa en su videojuego, levantó la vista al verlo.

—Ariel, ¿qué haces aquí? —le preguntó, y sin esperar respuesta, añadió—: Seguro que te llamó Raúl. No tiene ni pizca de tacto. Sabe que a Joha no le gusta estar contigo y aun así te invita para arruinar el ambiente.

Al escucharla, Ariel, con las manos en los bolsillos y una expresión severa, le dio una patada suave, indicándole que se callara.

Johana observó la escena entre los hermanos sin decir nada.

Al retirar el pie, Ariel fijó la vista en el sofá de al lado, y los recuerdos lo asaltaron de repente.

Aquella vez que había venido a ver a Johana, habían estado muy cerca en ese mismo sofá. En aquel entonces, Johana todavía lo valoraba, todavía le había dado una oportunidad.

Pero él no la había aprovechado.

La expresión inmóvil de Ariel al mirar el sofá llamó la atención de Johana. Al cruzar sus miradas, ella también recordó aquella noche. Recordó uno de los pocos momentos de intimidad que habían compartido.

Aunque nunca habían llegado hasta el final, la atmósfera había sido muy íntima.

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