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No Me Dejes, Aunque No Te Lo Mereces romance Capítulo 455

Ariel, desde lejos, la observaba con una mezcla de rabia y diversión. Lo que más le molestaba era que, a pesar de todo, se sentía irremediablemente atraído por ella, incapaz de controlar sus emociones.

La miró fijamente. Al ver que ella no le prestaba la más mínima atención, completamente absorta en su trabajo, se rio de sí mismo, con las manos en los bolsillos y la vista perdida en un rincón.

Pero luego, al pensar que Johana había vuelto, que podían volver a verse, a discutir, a pelear, sintió una profunda satisfacción.

Mientras ella estuviera allí, viva y bien, nada más importaba.

Se acercó a ella sin hacer ruido y, sacando la mano del bolsillo, le alborotó el pelo.

—Qué bueno que volviste. Qué bueno que estás bien.

El gesto de Ariel hizo que Johana detuviera sus manos sobre el teclado por un instante. Luego, levantó la vista y lo miró.

Desde su regreso, había notado que Ariel ya no era tan hostil. La trataba con consideración. Ella no quería pelear con él, pero no podía darle lo que él quería. Sus deseos eran incompatibles.

Al ver que Johana no decía nada, Ariel retiró la mano.

—Bueno, sigue trabajando. Yo voy a la sala.

—De acuerdo —asintió ella con voz suave.

Mientras Ariel no hablara de sentimientos ni se pusiera en plan seductor, ella tampoco sería hostil.

...

De vuelta en la sala, al sentarse a la mesa, Raúl le dijo:

—Joha acaba de volver, sé más considerado con ella. No discutas tanto ni le digas cosas que no quiere oír.

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