Entrar Via

No me Llames Señora Cáceres, Llámame Hera romance Capítulo 76

La joven finalmente no pudo aguantarse más: —¡Hola! ¿Podrías darme tu número? —Preguntó, sosteniendo su celular con ambas manos y mirando a Esteban con los ojos brillantes.

Melissa no se dio la vuelta, pero al escuchar el tono de la chica, recordó cómo ella misma solía hablarle a Esteban con esa misma voz dulce y coqueta.

En aquel entonces, ella también creía que Esteban era el mejor hombre del mundo. ¿Quién iba a pensar que todo su amor no sería rival contra el amor platónico del hombre y su peor naturaleza?

—La mujer que está a tu lado es mi esposa —Su voz profunda y clara sonó impecable.

La joven se moría de vergüenza y miró a Melissa de reojo.

La verdad era que lo había notado desde que Melissa llegó, porque era innegablemente hermosa. Cuando él detuvo la puerta del elevador, la chica incluso sospechó que tenían algo que ver, pero como no se miraron ni se dirigieron la palabra, ella se animó a pedirle el número primero.

—¡Ay, qué pena! ¡Les deseo mucha felicidad! —Dijo la chica y salió corriendo en cuanto se abrieron las puertas.

Melissa y Esteban subieron un piso más.

Ninguno de los dos le dio importancia al pequeño incidente.

Pero al entrar a su casa, descubrieron que tenían visitas inesperadas.

Leticia y la abuela estaban sentadas en la sala, junto con el niño.

Melissa se quedó paralizada.

La abuela, con expresión natural, miró a Esteban y a Melissa: —Ya llegaron, vayan a cambiarse de ropa para cenar.

Esteban miró en dirección a la abuela, y ella misma se adelantó a decir: —Yo las invité a cenar a la casa.

Melissa no entendía qué pretendía la abuela con esto, así que agachó la cabeza y se fue a su cuarto.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No me Llames Señora Cáceres, Llámame Hera