¿Por qué habría abogado por él?
En realidad, a Sergio no le sorprendió del todo este desenlace.
Que su hijo pretendiera casarse con Jovita había cruzado el límite de Joaquín.
Lo que sí le sorprendió fue que su hermano no lo incluyera a él en el castigo.
Para Dante, ser borrado del registro genealógico no era una cuestión de vida o muerte.
Pero Joaquín podía usar eso como pretexto para expulsar a Dante de la familia para siempre.
Y eso era lo que a Sergio más le aterraba.
Las pocas acciones que tenían en el Grupo Cortés no les alcanzaban para nada.
Si habían disfrutado de lujos y comodidades todos estos años, era únicamente porque Joaquín lo trataba como a un hermano.
Sergio sabía que esto era una advertencia de Joaquín.
Lo estaba acorralando.
Lo estaba obligando a elegir.
¿Debía rebelarse?
¿O debía agachar la cabeza?
***
El medicamento comenzó a correr por su sangre rápidamente, como si echara raíces en su vientre.
La amargura, la desesperación y un miedo profundo hicieron que Jovita se acurrucara en un rincón de su habitación.
Sintió un dolor punzante en el vientre que se expandió hacia sus extremidades y luego hacia su cabeza.
Sentía que el cuerpo le iba a estallar.
Poco después, tras un dolor agonizante, sintió una repentina calidez brotar entre sus piernas.
Un color aterrador tiñó de inmediato su vestido blanco.
Jovita estaba empapada en un sudor frío, con el rostro pálido como el papel. La furia quemaba su pecho, pero ni siquiera tenía fuerzas para gritar.
De pronto, entraron dos hombres vestidos de negro. Llevaban gorras y cubrebocas, por lo que era imposible verles el rostro.
Al verla, sin decir una palabra, la sujetaron a la fuerza, le abrieron la boca y la obligaron a tragar unas pastillas blancas.
No se fueron hasta asegurarse de que el medicamento hubiera hecho efecto y no pudiera vomitarlo.
¡Ese bebé era la esperanza que tanto le había costado conseguir!
¡Era su gran oportunidad, obtenida después de soportar asco tras asco para complacer a ese perdedor de Dante!
Creía que con ese niño volvería a tener lazos con la familia Cortés.
Si no podía ser la esposa de Noel, entonces se casaría con su primo.
Mientras pudiera entrar a la familia Cortés, todavía habría esperanza.
¡Ese bebé iba a ser su escudo!
Pero jamás imaginó que...


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó