Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 384

La odiaba.

La odiaba tanto que quería destrozarla y hacerla pedazos.

¡Cómo se atrevía esa mujer a amenazarlo!

Pero las pruebas eran reales.

Si llegaban a manos de la policía, por muchos contactos que tuviera, sería casi imposible librarse.

Además, sabía que Nanette tenía una buena relación con el padrino Quintín.

Y al parecer, había otras fuerzas poderosas respaldándola.

La confianza de Luis se desmoronó por completo.

No podía correr el riesgo.

—Señorita Larco —dijo de pronto, soltando una carcajada y adoptando una actitud amigable—. Hoy la invité solo para ponernos al día, nada más. Y en cuanto a la bofetada del otro día... lo he pensado mucho y estoy muy arrepentido. Quería aprovechar la ocasión para pedirle mis más sinceras disculpas.

Fiel a su estilo.

Sabía perfectamente cuándo agachar la cabeza y cuándo morder.

Nanette sonrió con sarcasmo.

—No cabe duda de que usted es un hombre capaz de grandes hazañas, Presidente Camoso.

Su tono estaba impregnado de burla.

Era la primera vez que Luis se sentía tan humillado.

Y para colmo, por una mujer que lo estaba pisoteando.

¡Qué indignación sentía!

¡Pero no tenía otra opción que tragarse su orgullo!

—Mire —continuó ella—, ya que al Presidente Camoso le gustan tanto los tratos, hagamos uno, ¿le parece?

Luis forzó una sonrisa.

—Dígame, señorita Larco.

Nanette hizo una pausa de unos segundos y un destello oscuro cruzó por sus ojos.

—Fingiré que jamás vi estas pruebas y no volveré a mencionarlas. En cuanto a mi embarazo, le doy mi palabra de que Galileo jamás se enterará.

»Y a cambio, usted me entregará las pruebas de que Dina Godoy atropelló a mi madre.

Para Luis, era un trato redondo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó