—No, estoy perfectamente. Ya deberías irte a dormir —le respondió Noel.
Pero Venancio estaba demasiado entusiasmado.
—¡No seas así! Platiquemos un rato más.
—No hay nada de qué hablar.
Venancio no estaba dispuesto a rendirse.
—¿Cómo que no hay de qué hablar? ¡Hay muchísimo! Sobre todo, de esa escena del héroe salvando a la belleza. Tengo que interrogarte bien.
—Oye, ¿de dónde sacaste tanto valor? Con lo alto que estaba ese edificio, ¿no te dio miedo?
—Si llegabas a caer, te matabas o quedabas inválido de por vida.
De reojo, Noel observó a la mujer que estaba sentada en silencio frente a él.
—No había nada que temer. No le tengo miedo a las alturas.
—¡No se trata de si le tienes miedo a las alturas o no! ¡Se trata de que el clan Cortés podría haberse quedado sin su heredero principal! Si te pasaba algo, toda tu familia se habría vuelto un caos absoluto. Esos buitres y lobos del clan Cortés no te quitan el ojo de encima.
—¡Por cierto! Tu padre aún no sabe nada de esto, ¿verdad? ¡Por lo que más quieras, que no se entere! Si lo descubre, entonces...
La videollamada se cortó abruptamente.
Venancio se quedó mirando la pantalla del celular, completamente desconcertado.
¡Maldición!
¿Le había colgado? ¿O se fue la señal?
Estaba a punto de volver a marcar, cuando de pronto cayó en cuenta de un detalle.
El fondo que se veía en la videollamada de Noel... se parecía muchísimo al departamento de Nanette.
¿No estarían juntos?
Entonces, todo lo que acababa de decir...
Venancio se apresuró a hacerle una videollamada a Nanette.
Ella contestó al instante.
En la pantalla, la cabeza de Venancio se movía de un lado a otro, escudriñando el lugar, como si intentara asomarse a través del cristal del celular para descubrir la verdad.
Fue directo al grano.
—¿Noel está contigo?
—Sí —respondió ella.
—¡Caray! ¡Haberlo dicho antes!
—Él intentó advertirte varias veces tosiendo, pero tú estabas demasiado inspirado como para notarlo.
—Bueno, es que yo... —Venancio hizo una pausa, tragando saliva—. Entonces... ¿escuchaste todo lo que estábamos hablando?
—Sí, lo escuché todo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó