Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 504

Nanette la consoló con dulzura.

—Yo me encargaré de que te cures, y cuando estés sana, volverás a la escuela.

—No es necesario.

Era solo una niña de trece años, pero hablaba como alguien que había pasado por demasiadas penurias, con una madurez que no le correspondía.

—Sé que no eres mi familiar lejana. Solo eres una buena persona, ¿verdad?

Sin esperar la respuesta de Nanette, continuó:

—Ya estoy muy agradecida de que pagues mi tratamiento. Ni siquiera sé cómo podré pagarte esto, ¿cómo voy a dejar que también pagues mi escuela? Cuando me cure, buscaré un trabajo y te iré pagando poco a poco con lo que gane. Aunque...

»Aunque sé que mi tratamiento es muy caro y tal vez no me alcance la vida para pagarte todo, quiero ir devolviéndotelo poco a poco.

Nanette sintió un nudo en la garganta y abrió los brazos.

—Ven, deja que te dé un abrazo.

Tina se acurrucó lentamente en sus brazos.

Nanette sintió que la abrazaba un saquito de huesos.

La niña estaba demasiado delgada.

—Pequeña, escúchame bien. No necesito que me devuelvas el dinero, ni que me pagues nada. Si de verdad quieres agradecerme, concédeme un deseo, ¿sí?

La niña asintió contra su pecho.

—Está bien. ¿Cuál es tu deseo?

—Mi deseo es que nuestra pequeña Tina venza valientemente a su enfermedad, regrese muy feliz a la escuela, entre a una buena universidad y se convierta en alguien de bien para la sociedad.

En los ojos de Tina brilló un rayo de esperanza.

Después de un largo silencio, dijo:

—Hermana, me esforzaré mucho para cumplir tu deseo.

Nanette le palmeó la delgada espalda.

—Así me gusta.

—Hermana.

—¿Sí?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó