Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 590

Desde que Noel se había ido de viaje de negocios, no había vuelto a poner un pie en la oficina.

No le había enviado ni un solo mensaje.

Y ella tampoco lo había buscado.

Era como si ambos hubieran llegado al acuerdo silencioso de no interferir en la vida del otro.

La única que seguía en contacto con él era la pequeña Tina, quien lo llamaba de vez en cuando.

En más de una ocasión, al escuchar a la niña hablar con Noel, Nanette había tenido que morderse la lengua para no arrebatarle el teléfono y preguntarle cómo estaba.

Por suerte, siempre lograba controlarse.

—¿Nanette?

La voz de Galileo la sacó de sus pensamientos.

—¿En qué estás pensando?

—En la competencia —mintió ella.

Galileo esbozó una sonrisa cargada de ironía.

—Yo diría que estabas pensando en Noel.

Nanette le lanzó una mirada fulminante.

—¿Te cobrarían si te quedas callado?

—Si no hablara con otras personas, no pasaría nada —respondió él sin borrar la sonrisa—, pero si no hablo contigo, probablemente me vuelva loco.

Un escalofrío de repulsión recorrió la espalda de Nanette.

—¿Se te olvidó tomarte las pastillas esta mañana?

—Tú eres mi medicina.

«¡Estás loco!», pensó Nanette, hastiada.

Galileo estaba a punto de decir algo más, pero ella lo cortó de tajo.

—¿No trajiste a tu esposa?

La sonrisa de Galileo se desvaneció un poco.

—¿A qué vendría? No entiende nada de esto.

Esta vez fue el turno de Nanette de sonreír con sarcasmo.

—Con que te entienda a ti, basta.

En los ojos de Galileo apareció un destello de pura frialdad.

—Ni siquiera a mí me entiende.

Nanette se quedó pensativa un segundo.

Tuvo la sensación de que esa frase escondía un significado más profundo, pero no quiso indagar.

Había cosas de las que era mejor no saber absolutamente nada.

La mirada de Galileo se posó suavemente sobre el rostro pálido y hermoso de Nanette.

Una mujer tan auténtica, sin poses y llena de talento... era imposible no sentirse cautivado por ella.

Y mientras más la miraba, más lo consumía el arrepentimiento.

Esa mujer le había pertenecido, y él mismo se había encargado de expulsarla de la familia Godoy.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó