—Es que tienes buen gusto —respondió Gael.
Noel frunció el ceño.
—¿Tú le compraste la ropa?
—Sí —asintió Nanette—. Pensé que cuando te conociera, debía verse un poco más formal. ¿A poco no tengo buen ojo?
Noel repasó a Gael de pies a cabeza con una mirada crítica.
—No es para tanto.
Nanette caminó alrededor de Gael, observándolo.
—¿No te parece? Yo creo que se ve muy guapo.
La voz de Noel sonó fría y distante.
—No me gusta.
Nanette se echó a reír.
—Está bien, supongo que nuestros gustos son diferentes.
Los finos labios de Gael se movieron un par de veces antes de soltar una frase lapidaria en un tono sombrío.
—No está diciendo que la ropa sea fea, está diciendo que no le gusta que me compres ropa.
Nanette tardó un segundo en procesarlo.
—¿Y qué tiene de malo?
Gael chasqueó la lengua.
—Está celoso.
¿Eh?
Nanette se quedó atónita por un segundo, antes de reprenderlo con exasperación.
—¡No digas tonterías! ¿Sabes siquiera quién es él?
Gael extendió la mano hacia Noel.
—King. He escuchado maravillas de ti. Jamás imaginé que te conocería en persona hoy, es todo un honor.
Noel le estrechó la mano.
—¿Estás tan seguro de que soy King?
—La señorita Larco me dijo que en un par de días me presentaría a King. Por los tiempos, calculé que ya debías estar de regreso. Además, tienes un aura muy distinta a la de una persona común. Supuse que eras tú.
—Solo vine a acompañar a Nanette a recoger unas cosas —dijo Noel en tono profesional—. Mañana ve a mi empresa y hablaremos de trabajo con más detalle.
—Hecho —respondió Gael.
Luego, se volvió hacia Nanette.
—¿Qué viniste a buscar? ¿Necesitas ayuda?
Ella sonrió amablemente.
—No, solo vine por algo de ropa para cambiarme.
—¿Ropa para cambiarte? ¿Para qué?
—Hoy pasaron algunas cosas y ya es muy tarde, no quiero regresar sola. Me quedaré en casa de Noel por esta noche.
—Pero esta es tu casa —argumentó Gael—. Puedes quedarte aquí, al fin y al cabo, hay dos habitaciones.
Nanette lo pensó.
Tenía razón. Perfectamente podía quedarse en su propio departamento. Había espacio de sobra.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó