Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 700

—¡Qué alegría! —exclamó Jovita, dando un aplausito—. Definitivamente valió la pena venir a San Lirio, me llevo una hermana mayor increíble. Todo el mundo en la empresa me ha contado lo talentosa que eres. Dicen que eres la mano derecha de Noel y que, contigo en el equipo, Nube Alta es invencible.

La sonrisa de Nanette era cada vez más tensa.

—Exageran. El equipo entero está conformado por profesionales excelentes.

Jovita se enganchó del brazo de Nanette con toda la confianza del mundo.

—¡Ven, vamos a sentarnos juntas!

Nanette se vio arrastrada sin la menor oportunidad de negarse.

Noel se quedó observando cómo se alejaba aquella silueta y, por un segundo, se perdió en sus pensamientos.

Venancio le pasó el brazo por los hombros.

—¿De verdad te diste por vencido?

Noel apartó la mirada de Nanette.

—Me dio dos opciones: o ella desaparecía por completo, o yo daba un paso atrás. Si estuvieras en mi lugar, ¿qué elegirías?

Venancio suspiró, comprendiendo perfectamente la encrucijada.

—Ella lo hace por tu bien, y también para protegerse a sí misma y a su bebé.

Nanette era muy consciente del abismo de poder y recursos que los separaba de don Joaquín Cortés. Si alguien se atrevía a desafiar la autoridad de ese hombre, las represalias serían catastróficas, y nadie podía garantizar quién saldría más lastimado.

Noel no quiso darle más vueltas al asunto. Metió la mano en su saco y sacó una elegante tarjeta bancaria.

—Tu regalo de bodas.

Venancio la tomó, intrigado.

—¿De cuánto estamos hablando?

—De todas las ganancias que ha generado La Terraza Real desde que lo asumí.

Venancio casi deja caer la mandíbula al suelo.

—¡¿Te volviste loco?!

—Estoy perfectamente cuerdo.

—¿Y me estás regalando toda esta fortuna así como así?

—Eres mi hermano.

El corazón de Venancio dio un vuelco.

Entre hombres, sobraban las palabras y las explicaciones.

Lo abrazó con fuerza y le dio unas palmadas en la espalda.

—Está bien, lo acepto. Pero será en nombre de mi futuro hijo. Cuando nazca, cada peso de esta cuenta será invertido en él.

Venancio miró a lo lejos, en la dirección por la que se había ido Nanette.

—El tiempo vuela, ¿sabes? En unos pocos meses, ese bebé ya estará naciendo.

Noel dirigió su mirada hacia allí una vez más.

Sí... el tiempo pasaba demasiado rápido.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó