Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 775

A Gael le tembló la comisura de los labios.

¡Cielos!

Este árbol genealógico estaba más enredado que nunca.

El estatus del padre biológico caía en picada.

De padre biológico a padrino, y ahora a tío político...

Si seguían así, iban a terminar siendo compadres.

Gael ya no podía soportarlo más.

—King, ¿vas a reembolsarme los gastos de mi viaje de regreso?

El tema se desvió con éxito.

Noel:

—Sí.

Gael soltó una gran sonrisa.

—¿Por qué no me lo pagas ahora? Últimamente ando corto de dinero, apenas y me alcanza para vivir.

Noel:

—De acuerdo. ¿Cuánto fue?

Gael levantó cinco dedos.

—Quinientos mil pesos.

Casi se le escapa un trago de agua a Nanette.

¡Ese infeliz estaba robando a mano armada!

Le dio una patada a Gael por debajo de la mesa.

Gael soltó una risita.

Noel le preguntó sin expresión:

—¿Acaso viajaste en cohete?

Gael:

—Un cohete sería mucho más caro. Tú dijiste que me lo pagarías, no me digas que te vas a echar para atrás.

Noel sacó su celular.

—Te lo transfiero ahora mismo.

Gael:

—Creo que tengo problemas con mi tarjeta, mejor transfiérelo a la cuenta de la Vicepresidenta Larco. De todos modos, ella y yo somos como hermanos, somos familia.

Noel no dijo nada.

Poco después, el teléfono de Nanette recibió una notificación de transferencia exitosa.

Remitente: Noel Cortés.

Ella pareció comprender algo, miró a Gael y no hubo rastro de reproche en sus ojos.

Ese chico...

Realmente la trataba y protegía como a una hermana mayor.

Por suerte, Jovita no le dio mucha importancia al asunto.

Probablemente, quinientos mil pesos para ella equivalían a unos pocos centavos.

Nanette dejó los cubiertos tras comer solo la mitad.

Gael tenía razón, habría sido mejor volver a casa a comer los fideos de Melba.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó