Entrar Via

¡No te metas con la Cenicienta! romance Capítulo 715

¡Y así fue! Al límite del pánico y el cansancio mental, Isidora y Mariela no tuvieron más remedio que alzar la bandera blanca.

A media mañana, Cecilia y Diego Luján se presentaron nuevamente ante Estrella. El ceño fruncido de Cecilia dejaba claro que su humor era tres veces peor que el del día anterior.

Estrella los recibió con una sonrisa socarrona.

—¿Y a ti qué bicho te picó? Mírate esa cara. Ahora que lograste echarme a la calle con el divorcio, ¿te molesta descubrir que el puestecito de señora de Echeverría viene sin chequera?

Cecilia se quedó tiesa; el comentario le cayó como balde de agua fría y su rostro se torció aún más de pura rabia.

—Supongo que no te queda de otra que reconocer mi talento —continuó Estrella—. A lo mejor nunca en tu vida habías visto un divorcio donde la ex se lo llevara absolutamente todo hasta dejarlos en la calle.

—¡Vaya talento! —escupió Cecilia asqueada—. ¡Ni volviendo a nacer podría llegar a ser tan descarada y muerta de hambre como tú!

Estrella soltó una carcajada burlona.

—Ah, claro. Cuando un hombre de negocios despedaza a su rival y se queda con todo, le aplauden su astucia. Pero si es una mujer la que arrasa con todo lo que se le cruza por delante... entonces es una trepadora descarada. Por favor, Cecilia. Tú también eres mujer, ¿hasta cuándo vas a seguir con esa mentalidad de agachar la cabeza y jugar a ser menos?

—¿Te crees con derecho a juzgar cuando tú misma tienes el machismo impregnado hasta la médula?

—¡Eres una bestia sin corazón! —le gritó Cecilia, temblando de coraje. Le daban ganas de arrancarle la sonrisa de un bofetón.

—Híjole, qué bonito halago. ¿Ya terminaste de lloriquear? ¿Ahora sí podemos cerrar este asunto? —Estrella cruzó los brazos.

Cecilia apretó los labios con fuerza.

¡Ese maldito asunto! Estrella de verdad no dejaba de exprimir la situación. Aquella madrugada, Alonso les había exigido a ella y a Diego que solucionaran las transferencias. Diego se pasó en vela coordinando todo para poder abrir líneas especiales con los gerentes de varios bancos a primera hora.

Tuvieron que presionar a un montón de oficinistas que, a regañadientes, atendieron las autorizaciones de las cuentas durante la madrugada. Ya tenían casi todo listo.

Cecilia, sin otra opción, lanzó un portafolio sobre el escritorio de Estrella.

—¡Ahí está todo el maldito dinero de la familia Echeverría hasta el último centavo!

Estrella tomó el listado, le echó un vistazo rápido y superficial, y luego se lo pasó a Malcolm, que estaba a sus espaldas.

—Checa todo eso, por favor. Verifica peso por peso.

—Enseguida —respondió Malcolm, y salió con paso apresurado.

Cecilia creyó enloquecer de la ira ante semejante desconfianza.

—¡Ay, por favor! ¿Para qué tanta revisión? ¡Todo el maldito círculo de la familia Echeverría ya se dio cuenta de lo cruel y perversa que eres! ¡Ninguno se iba a atrever a jugarte chueco ocultando nada!

Capítulo 715 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!