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Prostituta de Lujo. Esposa de Papel romance Capítulo 114

Capítulo 114

Al entrar al baño, Dante cerró la puerta con seguro, caminó hacia ella y la cargó, sentándola de golpe sobre el tocador. Le abrió las piernas y se acomodó en medio, besándola con salvajismo mientras metía su lengua en su boca. Sus manos bajaron rápidamente para levantarle el vestido, buscando contacto directo con su piel.

- Solo la punta, Chloe. Deja que te meta solo la punta - gruñó Dante al romper el beso, con la respiración entrecortada y los ojos fijos en los de ella.

Chloe se mordió los labios. La excitación que sentía por Dante era insoportable, así que bajó las manos rápidamente para desabrocharle los pantalones y liberar su pene erecto.

- La punta, entonces... - gimió ella.

Separó más las piernas sobre el tocador y se alzó la falda, dejando a la vista el encaje blanco de su ropa interior. Con sus dedos, apartó la tela hacia un lado, dejando su intimidad totalmente descubierta y húmeda para él.

Dante no esperó. La sujetó de los muslos con fuerza y posicionó la punta de su miembro contra ella. Empujó apenas unos centímetros, lo justo para sentir el calor de su entrada, y se detuvo ahí, disfrutando de los espasmos de Chloe mientras ella intentaba empujar su cadera hacia adelante para buscar más.

- Quieta - ordenó Dante con voz ronca- Dije que solo la punta.

Dante empezó a frotarse lentamente, entrando y saliendo apenas un par de centímetros, rozando el clítoris de Chloe con la base de su glande en cada movimiento. Chloe echó la cabeza hacia atrás, mirando el techo del baño, mientras sus paredes vaginales se contraían desesperadas por recibirlo por completo.

- Me estás volviendo loca- Gimió Chloe.

- Esa es la idea, Nena- Gruño Dante con una sonrisa oscura, aumentando un poco la velocidad de ese juego corto, pero sin penetrarla totalmente.

De un momento a otro, se apartó bruscamente.

Chloe se quedó sobre el tocador, mientras lo veía alejarse con una sonrisa de orgullo descarado.

- Te dije que solo la punta - le guiñó el ojo al ver su cara de absoluta frustración.

Dante caminó hacia el inodoro dándole la espalda.

Sin importarle la presencia de Chloe, empezó a masturbarse con movimientos rápidos y expertos hasta que logró correrse. Se tomó unos segundos para recuperar el aliento, se limpió y se acomodó la ropa.

- Volvamos - dijo Dante con calma, girándose hacia ella mientras terminaba de ajustarse el cinturón.

Chloe suspiró y se mordió el labio inferior. Bajó del tocador empezó a arreglarse la ropa. Había caído en la trampa de Dante, pero eso no se quedaría así se lo cobraría con creces.

Ivanna estaba en el bar privado preparando con cuidado la bebida con el afrodisíaco para Aleksei.

De pronto, su teléfono vibró; era un mensaje de Chloe:

"Prepara el de Dante".

El mensaje era claro. Ivanna soltó una carcajada sonora, y comenzó a preparar una segunda copa para su hermanito. Los dos hombres más poderosos de la sala estaban a punto de convertirse en animales salvajes, y ellas planeaban disfrutar del espectáculo sin saciarles el apetito.

Aleksei regresó a la mesa y, para su sorpresa, el asiento de Ivanna estaba vacío; solo permanecían Damon y Eva.

- ¿Todo bien? - preguntó Eva.

- Sí, solo negocios - respondió Aleksei, mientras recorría el lugar con la mirada buscando a la "sexy rubia".

- Ivanna volverá pronto. Dijo que quería una bebida más fuerte - comentó Damon, al notar cómo Aleksei escaneaba el lugar con impaciencia.

Aleksei sonrió. Busco con la mirada donde podría estar el bar privado, tal vez un pequeño encuentro con su rubia podría en contentarla por haberle mentido.

Ivanna lo observaba detenidamente. Aleksei era un salvaje cuando se la cogía, pero la trataba con una ternura inesperada cuando terminaban. Dudó un segundo en seguir con el plan al sentir la ternura de Aleksei, pero el recuerdo de los meses de engaño le devolvió la frialdad. Se bajó de la barra, se acomodó la ropa y tomó la bandeja con las bebidas.

- Una es para ti - dijo con una sonrisa cargada de falsa ternura.

Aleksei miró el vaso de whisky. Aunque era un paranoico que jamás probaba nada que no fuera preparado frente a sus ojos, no dudó un segundo.

Confiaba ciegamente en la mujer que amaba.

Tomó el vaso y se bebió la mitad de un trago largo.

- Gracias, preciosa- Dijo y se inclino para darle un corto beso.

Ivanna se limitó a encogerse de hombros y caminaron de vuelta a la mesa. Se acercó a Dante y le dejó la bebida frente a él con naturalidad.

Dante arqueó las cejas, extrañado por el gesto de cortesía de su hermana, pero no le dio más vueltas y le dio un trago largo al vaso.

Chloe no le quitaba la vista de encima a su marido.

Miró de reojo a Ivanna, quien le devolvió una sonrisa cargada de malicia. Ambas compartieron ese gesto cómplice; la trampa estaba cerrada.

No pasaron ni diez minutos cuando el efecto del afrodisíaco golpeó a los hombres. Aleksei se dio cuenta de inmediato de lo que pasaba. Se quedó mirando el vaso vacío mientras sentía cómo su erección crecía violentamente, tensando el pantalón.

Fulminó con la mirada a Ivanna. Ella no se inmutó y le sostuvo la vista con una sonrisa de victoria, disfrutando de verlo así. Dante, también empezó a removerse en la silla, sudando y apretando la mandíbula al sentir que la droga también lo recorría a él.

Dos mujeres criadas en cuna de oro les acababan de jugar una pequeña travesura a los dos hombres más poderosos, y lo habían hecho en sus propias narices.

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