Capítulo 257 La puerta de la oficina de Madame se abrió de sorpresa. La mujer, que estaba sirviéndose una bebida en su bar privado, miró con desdén a Aleks.
- ¿Qué haces aquí? ¿Vienes a pedir trabajo? -dijo ella en tono de burla.
Aleksei arqueó las cejas mientras se quitaba el antifaz. Caminó hacia ella y le quitó la bebida; después se dirigió hasta el escritorio y se sentó en la silla de Madame, subió sus piernas sobre el mueble y las cruzó mientras disfrutaba del trago.
- Esta noche será diferente -dijo Aleksei- Puede que veas algo raro con ciertos invitados, pero mantendrás la boca cerrada si quieres seguir manteniendo esta m****a de prostitución.
Madame apretó los puños con coraje y caminó hasta él.
- ¿Quién te crees que eres para amenazarme? - soltó furiosa.
Aleksei soltó una risa cargada de ironía. La puerta se abrió nuevamente y entró Vladimir.
- Jefe, han llegado Moretti y Carrera - dijo con firmeza.
Madame soltó una maldición y, sin pensarlo dos veces, le dio una bofetada a Aleksei. De inmediato, Vladimir se acercó a ella a pasos firmes y la jaló del cabello, obligándola a arrodillarse.
- ¡Suéltame! ¿Cómo se atreve un estúpido y pobre guardia a tratarme de esta manera? -soltó Madame forcejeando contra el agarre de Vladimir.
Aleksei la miró desde su lugar con una sonrisa ladina.
- Ay, mi abuelo te dejó que mantuvieras este lugar porque calentaste su cama unas cuantas noches...
pero él ya no está - sentenció Aleksei con frialdadY si no haces lo que yo te diga, esta m****a y tú desaparecen esta misma noche.
- ¿Abuelo?-preguntó Madame con voz temblorosa, su rostro palideció mientras veía directamente a Aleksei.
- Arseni Volkov -respondió Aleksei.
Madame dejó caer su cuerpo, dejando de forcejear de inmediato. Sabía perfectamente quién era el hombre que tenía delante; aquel que durante meses creyó un simple guardia de seguridad sin un centavo, era en realidad el heredero de un poder absoluto.
- Lo siento, pido piedad, señor Volkov - dijo Madame, profundamente arrepentida.
- Así me gusta, obediente -dijo Aleksei con frialdad- Todo lo de hoy será eliminado. Las cámaras dejarán de funcionar ahora mismo y la reservación oficial figurará como si hubiera sido programada para la próxima semana, no para hoy.
Aleksei hizo una señal a Vladimir para que la soltara, pero mantuvo la mirada fija en ella.
- Ahora, ve y recibe a esos perros y llévalos con Gala e Ivy -ordenó Aleksei.
Madame se levantó torpemente y salió de su oficina con temor. Sabía que debía controlarse y cumplir con las órdenes de Aleksei Volkov si quería preservar su negocio y, sobre todo, su vida.
Aleksei soltó una risa fuerte y encendió su auricular.
- Todo listo, Xavier, empieza el operativo - dijo Aleksei.

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