Capítulo 115 Dante y Aleksei estaban rígidos en sus asientos.
calor fes subía por el cuello y la presión en sus pantalones era imposible de ignorar. Aleksei no quitaba la vista de Ivanna. Él siempre era precavido y nunca tomaba nada que no fuera preparado frente a él, pero esta vez confió ciegamente en ella y bebió lo que le dio. Ahora, sentía que esa confianza le estaba pasando factura de la peor manera.
EI Dante estaba en las mismas. Miraba a Chloe con una mezcla de deseo y rabia, dándose cuenta de que su esposa y su hermana se habían aliado para ponerlos en esa situación. El efecto de la droga era cada vez más fuerte, nublándoles el juicio y obligándolos a concentrarse únicamente en no perder la compostura.
- ¿Te gusta tu bebida, Aleksei? - preguntó Ivanna, manteniendo esa sonrisa victoriosa.
Aleksei soltó una risa seca, tratando de fingir frente a todos.
- Claro - Dijo Aleksei. Se inclino levemente hacia a ella- Recibirás tu castigo, futura señora Volkov.
Aleksei se levantó de golpe. No podía aguantar un segundo más sentado en ese estado. Se abrochó el saco, tratando de disimular la violenta erección que le tensaba los pantalones.
- Ha sido una tarde maravillosa, pero debo irme - Dijo Aleksei.
Eva y Damon asintieron. Aunque Eva hubiera preferido que se quedara más tiempo, no pudo evitar decir más, notaba algo extraño en la mirada de Aleksei.
- Gracias por tu presencia Aleksei. Nos pondremos en contacto contigo para los preparativos de la boda - Dijo con una sonrisa cortés Eva.
Aleksei soltó una risa seca. Miró a Ivanna, quien seguía con esa cara de inocencia fingida. Si no la amara con locura, ya la habría matado por su atrevimiento, pero pensaba cobrarle la traición de otra forma.
- Hasta luego - Dijo con voz cortante.
- Ivanna, acompáñalo - Ordeno Eva.
Ella miró a su madre de inmediato, no quería acompañarlo sabía lo peligroso que sería si ella estaba a solas con Aleksei Volkov en esa situación.
Aleksei no le dio tiempo de protestar, la tomó del brazo para que se levantara y caminaran juntos hacia la salida.
- Hacen linda pareja - Dijo Eva maravillada mientras veía como se alejaban.
- ¿Te encuentras bien? - Preguntó Damon al notar a su nieto demasiado tenso.
Dante estaba al límite, aguantando la potencia de la droga con los puños cerrados. La furia le recorría el cuerpo mientras intentaba no perder el control. Chloe, a su lado. Dante no se había movido ni un milimetro desde que el afrodisiaco hizo efecto; empezaba a arrepentirse seriamente de haberle seguido el juego a lvanna.
- Si. Lo estoy- Dijo Dante con los dientes apretados.
Giró la cabeza hacia Chloe. Sus ojos no eran los de siempre; destellaban una ira pura y salvaje que hizo que el cuerpo de su esposa temblara de pánico.
- Nos vamos - Sentencio. Levantándose bruscamente de su asiento.
********* Aleksei llegó hasta el exterior de la villa Montenegro con Ivanna caminando a su lado en un silencio tenso. Ella se mantenía a una distancia prudente, vigilando que hubiera guardias cerca para no quedarse totalmente a solas con él.
Que te vaya bien - soltó Ivanna al llegar al coche, donde el chofer ya sostenía la puerta trasera abierta.
- Te veo mañana - alcanzó a decir Chloe, con la preocupación grabada en el rostro, antes de seguirlo rápidamente.
- Espera...- Ivanna intentó detenerla, pero no pudo.
Sintió un nudo en el estómago; dejar a Chloe con Dante en esa situación le parecía peligroso. La reacción de su hermano era distinta a la de Aleksei.
Ivanna bajó la mirada hacia la tarjeta una vez más.
Sabía que ir al departamento de Aleksei significaba rendirse a él. Pero, ¿cómo negarse?
Ese hombre era perfecto para ella, y la idea de esa droga recorriendo el cuerpo de Aleksei solo prometía una cosa: una cogida brutal e inolvidable.
Además, en dos meses serían marido y mujer; no había razón para seguir postergando lo inevitable, y mucho menos para permitir que otra ocupara su lugar esa noche.
Ivanna subió a su coche y arrancó sin dudarlo. Ya no había espacio para más juegos; tenía que terminar lo que había empezado. Condujo directo a la dirección de la tarjeta, No iba a permitir que nadie más tocara lo que ella misma había encendido.
Al llegar a la mansión Montenegro, Dante bajó bruscamente del coche sin siquiera esperar a Chloe. Su control estaba a punto de desmoronarse, sobre todo si seguía cerca de ella; el calor de la droga le recorría el cuerpo y le nublaba el juicio.
- Dante - lo llamó Chloe, tratando de alcanzarlo mientras entraban a la casa.
- ¡Aléjate! - gritó Dante deteniéndose bruscamente y girándose hacia ella.
Chloe lo miró con asombro. Dante estaba sudoroso, con la respiración agitada y las venas marcadas en su frente por el esfuerzo de no perder los estribos. La mirada que le lanzó era de pura hambre contenida.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....