Entrar Via

Prostituta de Lujo. Esposa de Papel romance Capítulo 127

Capítulo 127

Chloe detuvo la mano de Julián justo antes de que él llegara a su intimidad. Sabía perfectamente lo que estaba haciendo: Dante se merecía una traición real, pero todavía no era el momento.

Tenía que jugar bien sus cartas.

- Debo ir a clase, profesor - susurró ella, con una voz cargada de una seducción.

Julián soltó una risa seca y se apartó apenas unos centímetros. Le dedicó una mirada descarada, recorriendo sus piernas con hambre; la falda se había subido lo suficiente como para dejar a la vista el encaje negro de sus bragas.

- Tan aplicada, Borges - soltó él, lamiéndose los labios con cinismo.

Julián no pensaba en otra cosa que en cogérsela ahí mismo, contra los libros. Chloe era una mujer jodidamente sexy que lo había tentado desde el primer día, pero el deseo se volvió una obsesión desde que supo quién era: la esposa de Dante Montenegro Chloe no dijo ni una palabra más. Se tomó su tiempo para acomodarse la ropa, deslizando las manos por su falda para alisarla, y tomó el libro por el que originalmente había ido a la biblioteca.

Se dio la vuelta y caminó hacia la salida, exagerando el contoneo de sus caderas en cada paso. Sentía la mirada de Julián clavada en ella.

Al salir de la biblioteca, el guardaespaldas la esperaba con la misma expresión rígida de siempre. Chloe contenía la sonrisa. Miró a ambos lados; los pasillos estaban totalmente desiertos.

- ¿Busca algo, señora? - preguntó él, notando su pequeña pausa.

Chloe volvió la mirada hacia él. Negó con la cabeza, y empezó a caminar hacia el salón. La clase de Arango estaba por comenzar y no podía quitarse de la mente lo que acababa de suceder en la biblioteca.

Dante estaba en su oficina, absorto en su trabajo.

Tenía tanto que analizar y ordenar que el tiempo le parecía insuficiente, pero la concentración se le escapaba entre los dedos. La fotografía que Chloe había recibido la noche anterior se repetía en su mente como un bucle tortuoso.

A pesar de que habían planeado confrontar a sus abuelos esa misma noche, para él ya no hacían falta explicaciones. La idea de que sus propios padres habian sido amantes no era una sospecha, sino un hecho.

- Señor, aquí esta el informe que solicito sobre el proyecto del hotel con constructora Vander - Dijo su asistente entregándole una carpeta negra.

Dante levantó la mirada, tomó la carpeta y empezó a leer dicho informe, pero sin lograr concentrarse totalmente.

- Investiga la fecha de muerte de los padres de mi esposa - Ordeno con frialdad.

El asistente se quedó mudo unos segundos, sorprendido por el cambio de tema, pero reaccionó de inmediato al ver la seriedad de Dante. Sacó su teléfono y empezó a gestionar la búsqueda sin hacer preguntas.

La puerta de la oficina se abrió y la recepcionista entró. Hizo una breve reverencia frente al escritorio.

- El señor Aleksei Volkov está aquí - anunció.

- Hazlo pasar - respondió Dante, soltando la carpeta sobre el escritorio.

- Me encanta esa idea... Supongo que con "revolver" te refieres a que no lo mate, ¿cierto? - comentó Aleksei con un brillo de malicia en los ojos.

Exacto. Su nombre es Cynthia Borges - dijo Dante- Es la tía de Chloe - añadió al ver la sorpresa en el rostro de Aleksei.

- Me haré cargo - respondió Aleksei sin pedir más detalles. No los necesitaba; simplemente haría lo que mejor sabía hacer. Además, si Dante quería golpear a Cynthia, era porque algo le había hecho a Chloe.

Aleksei pensó que Dante era el único que no se daba cuenta de lo importante que era su "esposa de papel" para él. El mismo Aleksei ya lo había notado por la forma en que Dante la protegía, aunque se negaraa admitirlo.

El teléfono de Dante vibró sobre el escritorio. Lo tomó con indiferencia, pero en cuanto revisó la notificación, sus ojos chispearon de ira. Dante apretó el teléfono con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. No necesitaba ser un genio para atar cabos.

- Hijos de puta - masculló Dante.

Aleksei observó en silencio desde el marco de la puerta. No dijo ni una palabra, pero el odio que se reflejaba en el rostro de Dante le hacía sentir incluso un poco de temor.

En un lugar oscuro y apartado, el desconocido que planeaba la caída de los Montenegro no podía apartar la vista de la pantalla. Una sonrisa torcida se dibujó en su rostro mientras observaba la grabación.

En el video, la escena era clara: Chloe Montenegro, la esposa del hombre más poderoso de la ciudad, se entregaba con desesperación a los besos de Julián Arango.

- Qué zorra es, señora Montenegro - dijo con una voz ronca y áspera.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel