Capítulo 265 Eva entró al consultorio del médico familiar. Al verla, el doctor se puso de pie y saludó con respeto a la viuda de Montenegro.
- ¿Qué la trae por aquí, señora? -preguntó el doctor.
- Oh, bueno. Me enteré de que mi hijo y mi nuera estuvieron aquí esta mañana - dijo Eva con falso carisma-¿Todo bien con ellos?
El doctor asintió.
- Por supuesto, solo chequeos de rutina de ambos -respondió.
Él era un profesional y no revelaría nada sobre la pareja Montenegro, aunque se tratara de la madre de uno de ellos.
- Ya veo -dijo ella tomando asiento- Bueno, me gustaría hacerme los chequeos de rutina, ya que estoy aquí.
El doctor asintió, tomó el teléfono y llamó a la enfermera para que llevara a Eva a realizarse todos los estudios rutinarios.
Eva miraba a la enfermera preparar todo para las muestras de sangre. Sonrió y miró a los lados esperando a que estuvieran totalmente solas; tomó su bolsa, sacó un fajo de billetes y se los mostró discretamente.
- Esto puede ser tuyo a cambio de que me des los resultados que se hizo mi nuera, Chloe Montenegro -dijo Eva en voz baja.
La enfermera titubeó ante esa cantidad, miró a los lados y luego la miró a ella.
- Todo está bajo el resguardo del doctor -dijo-Pero los estudios que pidió con urgencia fueron los de embarazo.
Eva abrió los ojos con sorpresa. Eso era lo que buscaba: una confirmación de si Chloe estaba embarazada.
- ¿Seré abuela? -preguntó con falsa alegría.
- Sí, bueno. Es lo que leí en el expediente de la señora Montenegro - dijo la enfermera, mientras miraba el fajo de billetes.
Eva asintió y, sin dudar, le entregó el dinero. Dejó que le sacara las muestras, esperando que fuera rápido pues tenía que informarle a Vicenzo Greco.
****** Dante estaba en su estudio. No había salido de la mansión ni de esa habitación desde que habló con Chloe; no podía concentrarse en los negocios.
- ¿Divorcio? - susurró.
La idea de firmar los papeles y no volver a tenerla cerca le revolvía el estómago. Sentía rabia de que lo que habían construido en los últimos meses se hubiera arruinado tan rápido.
- ¡Mierda! -golpeó el escritorio con fuerza y se levantó con brusquedad.
Salió del estudio y se dirigió a la recámara.
Necesitaba verla y hablar con ella otra vez, aunque no tuviera ciaro qué iba a decirle.
Al llegar a la recámara, se encontró con que ella no estaba. La buscó por todas partes hasta que decidió salir a la entrada de la mansión.
- Señor -dijo el chofer acercándose a él.
- ¿Mi esposa salió? - preguntó Dante, al notar que no estaba el vehículo que ella solía usar.
- Sí, fue acompañada de su guardaespaldasrespondió el chofer.
- ¿Qué tanto celebran? - Pregunto Julián Arango llegando.
- Nuestra victoria - dijo Eva apartándose de Vicenzo y acercándose a Julián, le dio un abrazo y un beso en la mejilla.
- ¿Ah sí? - preguntó Julián.
- Chloe se está deshaciendo del bastardo Montenegro - añadió Eva con frialdad.
Julián la miró con sorpresa y luego se volvió hacia Vicenzo, quien asintió confirmando la noticia.
- Sin heredero, y con los hijos de Damián Montenegro fuera del camino, la única que podrá reclamar toda la fortuna serás tú, mamá.
Julián le dio un beso en la frente a Eva. Ella era su madre, la mujer que le había dado la vida, y ahora estaban a un paso de consolidar su poder.
Para Eva, Julián era el hijo del hombre que realmente amó, pero con quien no pudo ser feliz por culpa de la familia Montenegro. Ellos la obligaron a casarse con Damián, el heredero, a quien odió desde el primer momento.
Cuando se casó con Damián, ya estaba embarazada de Julián. Debido a que su esposo siempre estaba de viaje, le resultó fácil ocultar el embarazo hasta el nacimiento. Sin embargo, no pudo criarlo abiertamente como propio; Damon Montenegro no era tonto y no aceptaría a un hijo ajeno como heredero de la familia.
Por esa razón, tuvo que dejar a Julián al cuidado de terceros. A pesar de la distancia, siempre se mantuvo al pendiente de él, asegurándose de quе tuviera todo lo necesario para estar a la altura de Dante Montenegro.
Un año después del nacimiento de Julián, nació Dante, quien se convirtió en el heredero absoluto de la dinastía Montenegro.
Sin embargo, existía un secreto todavía más profundo, uno que incluso el propio Damon Montenegro ocultaba y obligó a Eva a cargar con ello: Dante no es hijo biológico de Eva.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Prostituta de Lujo. Esposa de Papel
Es una novela muy buena, y lo que más me gusto es que es corta....