Chloe estaba cerca de la piscina con Ivanna, ella vestía un sexy traje de baño de dos piezas color rojo, sin embargo, Chloe ni siquiera se había cambiado, aunque el sol era sofocante y más con ese elegante traje de señora mayor que llevaba puesto.
- Te puedo prestar un traje de baño – Sugirió Ivanna mientras se ponía bloqueador en las piernas.
- No – Dijo dirigiendo su mirada hacia Dante quien platicaba con el abuelo Damon – Tengo que ser cuidadosa, no vaya a descubrirme – Susurró.
Ivanna asintió, en eso tenía razón, si Dante veía el cuerpo sensual que poseía su esposa podría reconocerla.
- Es cierto, pero debes cambiar tu guardarropa, aunque sea un poco – Susurró mirándola de pies a cabeza, no podía aceptar que siguiera vistiendo así.
Chloe pensó por unos segundos, tenía razón, aunque no fuera muy notorio su cambio debía cambiar un poco su ropa, usar algo más acorde a su edad, pero claro sin mostrar mucho, tenía que seguir siendo la esposa de papel perfecta.
- Bien, vamos de compras mañana – Dijo recostándose en la reposera.
Ivanna grito emocionada, llamando la atención de todos, aunque fue breve, ya sabían que ella era así por lo que continuaron en lo que estaban.
- También debemos comprar ropa sexy para Gala- Agregó con una mirada cómplice.
- Esa idea me encanta, tenemos que elegir lo mejor, que con solo verme Dante se ponga loco – Susurró.
Ivanna empezó a reír.
- No debería preguntar, pero, la curiosidad mato a la gata ¿Folla bien? ¿La tiene grande? – Preguntó acostándose a su lado.
- Si, y Si – Dijo sin dar detalles. - Es cierto, también necesito un buen anticonceptivo, ese imbécil no se cuidó de nuevo – Susurro y dirigió la mirada a él.
- ¿En serio? No sé, es un perro miserable, pero pensé que se cuidaba, no lo creo tan pendejo como para dejar tirados hijos – Comentó y cruzo los brazos.
Chloe solo encogió sus hombros, ya no quiso seguir hablando más sobre ello, no podía arriesgarse de que las escucharan, ella debía ocultar perfectamente su ahora doble vida.
- Es cierto, Madame me mando un mensaje, quiere tu número para contactarte y una cuenta para depositarte tus pagos – Hablo de nuevo mirando donde la familia estaba concentrada.
- Eso será difícil, todas mis cuentas están con mi nombre de casada – Susurró- Sería arriesgado si el contador se da cuenta de que empiezo a recibir tales cantidades de la nada – Mordió su labio inferior.
- Lo sé, y será difícil que abras una cuenta en el banco, todos saben quien eres, ni usando tu apellido de soltera serviría de algo – Agregó cruzando los brazos. – Bueno, si no te molesta puedo recibirlo en mi cuenta personal – La miró.


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