Capítulo 150 Camila se puso de pie. Estaba decepcionada de Alonso y no dudaba de que su hija Cinthya fuera cómplice del desfalco; conociéndola, no le sorprendía en absoluto. Sin embargo, lo que realmente la dejó atónita fue la maniobra de Dante Montenegro. Ella misma había intentado comprar esas acciones semanas atrás sin éxito, ya que ningún accionista quiso vender, y él afirmaba haber cerrado la compra esa misma mañana sin ninguna dificultad.
- Perfecto. Entonces ya no hay nada más que hablar - sentenció Camila- A partir de hoy, Chloe es la nueva CEO de Empresas Borges.
- Abuela, aunque sea la socia mayoritaria, no tiene experiencia. No puede asumir el cargo así como así - intervino Adela, tratando de buscar un vacío legal.
- No tienes por qué preocuparte por eso -respondió Chloe finalmente- Tengo a mi esposo.
Él me asesorará hasta que yo sea capaz de tomar el control absoluto.
-¿Qué? ¿Piensas darle el control a Montenegro?
¿Quieres una unión para que Empresas Borges desaparezca? - soltó Cinthya con veneno, intentando poner al resto en contra.
Dante soltó una risa seca. Pasó su mano alrededor de la cintura de Chloe y la aferró a él con fuerza, marcando su posición.
¿Acaso creen que necesito de esto? - dijo él, barriendo la sala con la mirada- Me aseguraré de que lo que le pertenece a mi esposa no siga siendo robado por ustedes.
Nadie se atrevió a replicar. La presencia de Dante era demasiado intimidante y su reputación lo precedía.
- Bueno, Empresas Borges no solo le pertenece a Chloe - soltó Amelia, rompiendo el frío silencio en un último intento desesperado por defender su pequeño porcentaje.
Camila sonrió para sus adentros. Nadie en la familia conocía el testamento real de Catherine Borges, donde dictaba que su única heredera universal era su hija Chloe. Legalmente, los demás estaban ahí solo por concesión, y Chloe tenía el poder de borrarlos del corporativo cuando quisiera.
- Ya es suficiente -dijo Chloe con voz cortanteNo quiero que se sigan hundiendo más.
Las miradas de todos cayeron sobre ella, pesadas, frías y cargadas de veneno. Sin embargo, la hostilidad fue momentánea; en cuanto se toparon con la mirada de Dante, los demás retrocedieron.
- Doy por concluida la reunión - sentenció Chloe con una frialdad que sorprendió incluso a su abuela- En los próximos días se les hará llegar la notificación de sus nuevas funciones... o sus liquidaciones.
Recorrió la mesa con la mirada, deteniéndose en cada uno de sus familiares hasta fijarla en Alonso Martínez. Él permanecía pálido, con la mandíbula apretada. Chloe recordó que ese hombre no solo había robado a la empresa; incluso había orquestado un atentado en su contra para evitar que asistiera a ese nombramiento.
La idea de ser suave con él se esfumó por completo.
- En cuanto a ti Alonso - Lo miró con firmezaTienes una semana para devolver todo lo que has robado en todos estos años.

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