Capítulo 184 Chloe despertó en los brazos de Dante. Se sentía tan reconfortante estar así con él, como la pareja que debieron ser en cuatro años.A pesar de que él no le reclamó ni mostró odio por su mentira, también era un hecho que su venganza contra él había muerto ese mismo día.
- ¿Dormiste bien? - preguntó Dante con voz ronca, mientras la miraba con ojos soñolientos.
Chloe asintió con una sonrisa. Ahora que no había secretos, se preguntaba si su matrimonio finalmente sería real, pero prefirió no preguntar para no arruinar el momento.
Sí...- susurró ella, estirándose para besarlo con ternura.
Dante respondió al instante, mientras su mano bajaba la sábana para descubrir el cuerpo desnudo de su esposa. Se detuvo lentamente; aunque tenía ganas de cogérsela de nuevo, sabía que el estado físico de Chloe no se lo permitía. Además, tenían que volver a la mansión para coordinar con Volkov la captura de Vicenzo y del extorsionista.
- Tenemos que movernos -dijo él, separándose a regañadientes- Debemos adelantarnos antes de que Greco y el extorsionista den el siguiente paso.
Chloe se mordió los labios, un poco frustrada por tener que dejar la cama. Dante no podía dejar de verla; ese simple gesto hacía que se pusiera duro de inmediato. Fue exactamente ese mismo gesto el que hizo que la comprara la noche de la subasta, sin tener idea de que se trataba de su propia esposa.
- No hagas ese gesto, me pones duro - dijo él, tomando la mano de ella y llevándola directamente a su entrepierna.
Chloe abrió la boca de sorpresa, soltando un jadeo involuntario. Sin dudarlo, empezó a mover su mano sobre el miembro de Dante bajo la sábana que lo cubría para sentirlo directamente; poco a poco iba creciendo más con sus caricias.
Dante cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, apretando los dientes.
- Joder, Chloe... - Gruño.
Chloe sonrió al notar el control que tenía sobre él en ese momento. Sabía que Dante no dejaría que se la chupara por el golpe en su cabeza, así que se sentó a horcajadas sobre él. Se acomodó sobre su dureza, rozándolo con su intimidad ya húmeda.
- Chloe... no -dijo Dante, aunque sus manos se cerraron con fuerza sobre las caderas de ella, contradiciendo sus palabras.
- Será despacio... - susurró ella con la voz cortada.
Sostuvo el miembro de Dante con una mano y lo guio hasta su entrada. Se hundió lentamente, soltando un gemido mientras sentía cómo la llenaba por completo. Dante apretó los dientes y echó la cabeza hacia atrás, dejando que ella marcara el ritmo pausado.
- Me encanta... - gimió Chloe, perdiendo el control y empezandoa moverse a un ritmo rápido y brusco, pero no pasaron ni unos segundos cuando recibió un fuerte azote en una de sus nalgas.
Ella lo miró con el ceño fruncido, deteniendo sus movimientos mientras sentía el ardor en la piel.
- Despacio, carajo... - ordenó él con voz ronca, mirándola fijamente a los ojos.
Chloe se inclinó hacia él y besó sus labios de manera corta, terminando con una mordida en su labio inferior.
- Es tu culpa que me guste el sexo rudo... así me tomaste en mi primera vez -susurró ella, mezclando inocencia y seducción en su voz.
Dante la miraba mientras una sonrisa ladeada se dibujaba en sus labios, recordando la primera vez que se la cogió, cuando todavía creía que era solo la prostituta virgen que había comprado. Colocó ambas manos en sus nalgas y la levantó un poco para después bajarla con lentitud, tomando así el control total del ritmo.
-Entonces tendrás que aprender a controlartemasculló él, hundiéndose en ella haciéndola jadear Siguieron así unos minutos, con Dante marcando cada estocada de forma profunda y lenta.
Disfrutaba de la expresión de Chloe; para ella era algo nuevo, pero no podía negar que le encantaba tener a Dante así, preocupándose por su estado mientras se la cogía con tanta delicadeza.
Chloe acercó sus tetas al rostro de Dante, queriendo que se las acariciara y succionara los pezones. Él entendió de inmediato y abrió la boca para tomar una, succionando con fuerza mientras Chloe se masajeaba la otra con una mano.

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