Dante llego al comedor, aun no estaba Chloe, por lo que tomó asiento en su lugar, debía hacer eso todos los días, hablar con ella, para que cuando estuvieran frente al abuelo les creyera que estaban intentándolo.
- Por lo visto seguiremos con esto de conocernos -Llegó Chloe.
Dante levantó su mirada solo para encontrarse con la sorpresa del nuevo look de su esposa, ella no vestía ya esos aburridos trajes que la hacían ver cuadrada, no, se veía totalmente diferente, un vestido corte midi y silueta lápiz color azul claro, cuello Perkin, con una discreta abertura en forma de lágrima en el centro de su pecho, mangas llamativas abullonadas que aportan volumen, el vestido definía perfectamente su cintura y mostraba sus anchas caderas, los tacones hacía que se viera más alta, ella se veía diferente, podría decir que sexy, pero a la vez elegante, no necesitaba mostrar tan piel para realzar cada una de sus curvas.
- Si – Se limitó a decir desviando la mirada de ella.
Chloe sonrió por unos segundos, le encantó ver esa mirada de sorpresa en el rostro estoico de su esposo, tomó asiento en su lugar y agarro la servilleta.
- Sirvan – Dio la orden.
Dante dirigió de nuevo la mirada a ella, su cabello estaba suelto el largo era debajo de sus hombros y ondulado, su mirada se fijo en sus labios, resaltaban con aquel tono rosa, era el mismo color que usaba siempre, pero hoy se veía diferente en ella.
- ¿Esa es la ropa que eligió Ivanna? – Preguntó mientras colocaba un cubo de azúcar a su café.
- Créeme si hubiera dejado que Ivanna eligiera, anduviera casi desnuda- Comentó mientras agarraba su vaso con jugo de naranja.
Dante asintió en eso tenía razón, pero no podía creer que ella haya elegido ese atuendo le quedaba muy bien, ¿Acaso tenía curvas?
- Ah, también compre las fajas que me aconsejaste, tenía razón me hacen curvas- Dijo dejando el vaso sobre la mesa. Aunque era mentira sobre las fajas, quería darle la idea de que era por eso que tenia aquellas curvas naturales.
- Eso veo – Sonrió, debió imaginarlo, ella estaba cuadrada no podía tener esas curvas de infarto. – El abuelo ya me envió la cita con el ginecólogo, es hoy – Dijo.
- Okey, envíame la dirección y la hora, para ir – Comentó.
- Iremos juntos- Respondió.


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