Al ver que su abuela no la respaldaba, Milena se llenó de resentimiento, pero no tenía otra opción.
Juró para sí misma que, cuando Eustaquio fuera a buscarla, le dejaría muy claro quién mandaba.
De lo contrario, si él siempre tomaba el lado de su madre, su vida entera sería un infierno.
Sin embargo, pasaron tres días enteros en la casa familiar y Eustaquio ni siquiera apareció para rogarle que volviera.
Con su embarazo avanzado, Milena empezó a perder la paciencia.
Durante el almuerzo, apenas tocaba la comida.
Rosalía Valiente la miró con una sonrisa maliciosa.
—Prima, ya llevas tres días aquí. Eustaquio debe estar volviéndose loco de preocupación, ¿verdad? Apuesto a que te llama a cada rato suplicándote que regreses.
Milena, que ya estaba de un humor de perros, sintió la punzada de inmediato.
Adoptando un aire de total indiferencia, mintió descaradamente:
—Por supuesto. Me ha llamado decenas de veces, pero no pienso contestarle. Es más, le prohibí que viniera. Si se atreve a aparecer por aquí, me voy de viaje al extranjero para relajarme.
Rosalía sonrió con malicia.
—Vaya, qué hombre tan devoto resultó ser tu esposo. Solo te vienes a pasar unos días y ya está sufriendo por ti.
Milena sabía perfectamente que Rosalía se estaba burlando de ella, así que jamás le confesaría que en realidad se habían peleado.
Así pasó una semana completa.
Eustaquio seguía sin aparecer, y la ansiedad de Milena se convirtió en desesperación.
Para colmo, Eustaquio ni siquiera le enviaba un mísero mensaje al día.
Milena empezó a dudar de sí misma. ¿Acaso realmente había sido demasiado caprichosa?
Incluso su abuela se la pasaba sermoneándola en esos días, recordándole que su deber como esposa era convivir con su suegra y que debía reflexionar sobre su comportamiento.
Milena se acarició el vientre, con los ojos llenos de lágrimas contenidas.
Ahora que estaba embarazada, si se quedaba demasiado tiempo en la casa de sus padres, sabía perfectamente cómo la destrozarían los chismes de la alta sociedad.
En ese momento, Rosalía entró a su habitación para invitarla a salir.
—Marta Carmona organizó un evento hoy. Dicen que contrató a una banda súper famosa para tocar en vivo. ¿Quieres venir?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....