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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 309

Saúl soltó un suspiro.

Se sentó, se abrochó el cinturón y se cerró la camisa, recuperando la compostura.

—Maneja —ordenó, casi como si estuviera desquitándose.

Muy bien.

Su Cici ya aprendió a provocar y salir corriendo.

Menos mal que él sí se controlaba; si no, no se atrevía ni a pensar qué habría pasado dentro del carro.

Todavía sentía el cuerpo encendido.

Estaba de la fregada.

Al volver con la familia Rivas, se metió a una regadera de agua fría. Solo así se le bajó.

Al día siguiente era fin de semana.

Cecilia se levantó temprano y oyó a Thiago Galindo decir que la abuela había avisado que fueran a la mansión.

Que fueran todos.

—¿Y si otra vez se arma un problema? —preguntó Marina Cabrera de Galindo, preocupada.

Ya le daba miedo.

La vez pasada, por lo de Daniel Galindo y Iván Urbina… aunque después la familia Urbina anduvo con sus propios líos y no tuvo tiempo de meterse con ellos.

Pero quién sabía si ya lo habían dejado pasar o solo estaban esperando.

—Vamos a ver. Igual es solo comida familiar. Al final somos familia, de vez en cuando hay que juntarnos —dijo Thiago.

Todos se alistaron para ir.

—¿Y Adrián? ¿No va a ir? —preguntó Cecilia.

—Cici, ¿a poco no sabes? Adrián se fue a una cita. Estos días ha andado pegado con esa Daniela —explicó Teresa Galindo.

—Bueno… mejor que no vaya.

Así, al menos, los del otro lado —Facundo y Patricio— no lo van a estar viendo como si fuera un tarado.

Como si no estuviera bien.

Ya iban a salir.

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