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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 238

Al ver filas y filas de ropa, a Noa se le fue la mirada con pura ambición.

Se robó dos prendas a escondidas y se las guardó.

Luego salió como si nada.

—Noa, ¿qué haces aquí? —Marina justo llegó y la vio.

—Nada, señora… solo andaba viendo si había ropa sucia para lavar. Quiero ayudar más en la casa —dijo Noa, escondiendo la ropa detrás de la espalda.

—No hace falta. Hay gente encargada de eso. Y tú mejor deja de meterte al cuarto de Cici. A Cici no le gusta que le anden moviendo sus cosas. Si se entera, ni yo te voy a poder cubrir.

—Sí, señora. No se preocupe, ya no lo vuelvo a hacer.

En cuanto Noa se fue, regresó corriendo a su cuarto.

Sacó el vestido y se lo puso.

Se miró en el espejo y pensó que se veía increíble.

«Este vestido conmigo se ve como debe ser. Cecilia ni lo merece», se dijo.

Tener ropa así guardada, y encima no ponérsela… y preferir mezclilla y pants.

«Qué falta de gusto. Qué desperdicio».

Ya arreglada, agarró el celular, posó un rato y se tomó varias fotos.

Luego se alistó para salir.

Ese día iba a conocer en persona a un seguidor.

Anoche le escribió uno que “vendía vino”; y como no se veía mal, seguro era un empresario.

Si lograba encontrar otro “buen partido”, aunque los Galindo la corrieran, ya no le daría miedo.

***

Daniel salió con la tarjeta que Cecilia le dio.

Como ya estaba decidido a emprender, primero quería ver si el dinero realmente alcanzaba.

Fue a checar el saldo.

Y casi se le va el aire: tenía cien millones.

¡Una locura!

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