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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 346

Cecilia agarró una botella y se le fue encima a golpes.

El director Lamas todavía intentó acercarse para someterla; con esa panza cervecera parecía un cerdo.

Cecilia le metió una patada y lo mandó al piso, donde se quedó chillando.

Berta ya estaba al borde de rendirse cuando, de pronto, alguien llegó a salvarla.

Miró a Cecilia sin poder creerlo.

Y entonces se le prendió el coraje.

Agarró el cenicero de la mesa y se lo estrelló en la cara al director Urbina.

—¡Para que aprendas a meterte conmigo! ¡Para que aprendas!

Luego tomó lo que había en la mesa —unos adornos de mariposa— y se los estampó en la cara al director Lamas y al director Reyes, y después les dio una tanda de patadas.

—¡Pinches cerdos! ¡Nomás saben abusar!

—¡Asquerosos! ¡Basuras!

—¡Los voy a matar! ¡Los voy a matar!

Berta se desquitó como si se hubiera vuelto loca.

Cuando terminó de golpear, por fin sintió un alivio en el pecho.

Jaló unas servilletas y se limpió la cara.

Iba descalza, con los tacones en la mano, y salió del privado.

En el baño, se echó agua en la cara.

Traía el pelo hecho un desastre; del maquillaje, ni se diga.

Y el vestido estaba todo sucio.

Cecilia salió del baño y, en el lavabo de al lado, se lavó las manos.

Berta la miró de reojo.

—¿Tú qué haces aquí?

—Me los topé de casualidad. Vine a cenar con Teresa.

—Hoy me tendieron una trampa —dijo Berta.

—Lo sé. Vi a Leonardo salir y dejarte sola adentro.

—Cecilia, hoy me ayudaste, pero no creas que te lo voy a agradecer.

Cecilia sonrió con desdén.

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