Camille me llamo desde la cocina, ella estaba con otra chica
una rubia alta, de unos ojos negros y labios rojos. Ella me sonrió y le devolví
el gesto, luego me acerque a Camille, para darle un beso en la mejilla.
- Hola.- Mire de nuevo a la rubia. - Soy Franchesca.
- Soy Abbie.- Me respondió sonriente se veía simpática.
- Es la nueva empleada llegó hace un rato, yo no puedo ir a
enseñarle la casa porque o si no la comida se me quemará. Y Scarlett salió
¿Puedes hacerlo tú?.
- Claro .- Mire de nuevo a Abbie.- Bueno vamos.
- ¿Quien es Scarlett?
- Ella es la jardinera ¿Sabes quién es Kenny y Richard?
- Si, los guardaespaldas del señor Diaz.- Asentí.
- Bien, aquella es la oficina de Ignacio ahí solo puedes
entrar a limpiar o si él te llama. Ese es el baño donde entran las visitas.
Esta habitación es la biblioteca, aquí puedes venir cuando quieras solo si ya
hayas terminado todo. - La rubia asintió y se detuvo.
- ¿Y tú qué haces aquí? Digo tu empleo
- A yo no trabajo aqui, solo vivo aquí.- Abbie asintio.-
Bien en esa habitación es donde juegan los hermanos de Ignacio cuando vienen de
visita y una niña que viene a diario.
- De acuerdo.
- Bien hay está la salida al jardín, tú no tienes que
preocuparte de eso, de eso se encarga Scarlett igual que del jardín de
adelante.
- Si.
- Por aquí arriba.- Subimos, y nos quedamos al medio del
pasillo.- Bien aquella es la habitación del señor Diaz, tiene un baño adentro
que llega hasta aquí más o menos.- apunte una parte de la pared.- Luego viene
la habitación de Kenny y luego la de Richard. Esta es mí habitación, luego la
de Camille y la que sigue de Scarlett.
- ¿Y la mia?.- Fruncí el ceño.
- Habría que preguntarle al señor Diaz ¿Y tus maletas?
- Están abajo aún por lo mismo
- En la noche veremos ¿De acuerdo?
- Si, y bueno donde guardan las cosas de limpieza.
Mientras Abbie limpiaba yo me fui a conversar con Camille.
La tarde pasó rápido y Ignacio ya había llegado de la empresa. Estábamos
cenando y Abbie preguntó por su habitación.
- ¿Donde será mí habitación señor Diaz?
- Oh en la habitación 4
- Pero esa es mí habitación.- Le dije
- A tú ya no necesitas dormir ahi.- ¿Como? ¿A qué se
refiere?
- ¿Entonces?
- Luego puedes ir y recojer tus cosas y llevarlas a la
habitación 1.- ¿A su habitación?
- ¿A la habitación 1?.- Dije entre cortada.- El asintió.- Ah
- ¿Entonces la habitación 4 será la mía?.- Preguntó Abbie y Ignacio
asintió.- Bien.- Sonrió
Eran cerca de las 12 cuando termine de sacar todo de mí
habitación, y así poder trasladarme a la habitación de Ignacio, eran demasiadas
cosas, Abbie no entendía porque yo dormiría en la habitación de Ignacio, pero
cada vez que preguntaba todos les respondiamos que era
"confidencial", ella gruñía me dio risa y pena, porque a mí me decían
lo mismo cuando quería saber de Victoria. Porque eran las reglas del contrato,
yo no podía soltar palabras y ellos tampoco. Aunque... Si Ignacio me echo ¿Mí
contrato se anuló? Sería bueno decir que soy la ¿Novia?, Para que ella se
mantenga alejada.
Baje a tomar un poco de agua ya todos estaban en sus
habitaciones, cuando subí y me dirigí a la habitación de Ignacio sentí la voz
de Abbie.
- ¿Pero porque no puedo saberlo?
- Es confidencial
- ¿Pero ustedes son algo?
Vi a través del espacio de la puerta entreabierta como ella
pasaba su dedo sobre el pecho de Ignacio, pero el no se alejaba ¿Pero que?
Acaso todas teníamos el mismo propósito al trabajar aquí, pero no señor Ignacio
ya estaba medio enganchado de mí no lo podía dejar ir
- Es confidencial
- Entonces.- Vi que se acercó más.- Si te beso no hay
problema ¿No? De todas formas yo no sé que hay entre ustedes.- Iba a
interrumpir pero vi que Ignacio se alejó de ella y la miro con desprecio.
- Si hay un problema.- Abbie lo miro
- ¿Cuál?
- Que ....ella está conmigo y yo estoy con ella y no me
interesa estar con otra.- Levanto una ceja.- Prefiero dejar eso en claro a la
mierda lo confidencial.
- Pero..
- No, Abbie y si te me insinuas otra vez te despedire.
Estaba acostada Ignacio se estaba bañando y yo miraba hacia
el techo. Sonreí al recordar la cara furiosa de Abbie al salir de la habitación
yo hice como que recién estaba llegando y me miró con mala cara.
- ¿Hoy es viernes?..¿Jueves?..- El sacudió la cabeza.-
¿Miércoles?...bueno no importa.- Me reí de el.- Hey no te rías de mí.
- Trataré.- El se sento al lado mío y aún estaba mojado su
pecho le corría las gotitas. Mordi mí labio al tenerlo tan cerca.
- ¿Te gusta lo que ves?.- Me sonroje, aparte mí mirada de si
pecho lo mire a los ojos.
- Si.- Me mordi mis labios.- Me encanta lo que veo.
Me beso y acaricio mí cintura.
- Te haría el amor toda la noche pero mañana me tengo que
levantar a las cinco.
- ¿A las cinco?
- Tengo un viaje afuera de la ciudad.
- Dencanza.- Me beso y al terminar, me mordió los
labios.
- Tú tambien.- Ignacio se iba a comodar pero se quejó
- Hola ¿Entonces vas a ir?
- Ignacio...me sentiré extraña
- Escucha Sel tu eres mucho mejor que esa manga de señoras.
¿Sabes porque? Porque ellas solo son esposas o novias de esos empresarios, pero
ellas no hacen nada, nada por la empresa.
- Yo soy igual.- Lo interrumpi
- No porque tú a diferencia de ellas no quieres ser una
mantenida tú trabajas por tu cuenta aunque no beneficie en nada en mis
empresas. No te hace menos entre esas mujeres porque ellas no hacen nada.
¿Sabes que hacen todo el día?
- No
- Van de tienda en tienda, de amigas en amigas, de reuniones
de te y galletitas dietéticas y eso es todo no son productivas no como tú, así
que no quiero volver a escuchar que no encajas en mí vida. - Recalcó la
palabra "mí"
- Si
- Así que irás a esa reunión conmigo y dejaras a todos con
la boca abierta. Cuando vean que eres mí novia y que eres mucho mejor que sus
esposas.
- Si.- Dije más convencida.- Iré por mí vestido al centro
comercial.
- No, hoy irán Dolce & Gabbana te llevarán los mejores
vestidos y elegirás uno.
- ¿Dolce & Gabbana?
- Si han diseñado para...
- Sise .- Dije aún sin creerlo.- Solo es difícil de creer,
¡Usaré un vestido hecho por Dolce & Gabbana!.- El río.
- Bien, lo mejor para la mejor. Bien tengo una reunión ahora
cariño nos vemos en la noche.
- Si adiós.
Fue alrededor de las 3 de la tarde y sonó el timbre fui a
ver quién es y eran unas señoras, y unos señores.
- Hola.
- Hola, somos de Dolce & Gabbana, el señor Diaz dijo que
la Señorita Franchesca Welsch necesitaba de unos vestidos
- Si esa soy yo.- Dije sin poder creerlo.- Pasen
- Bien donde estaría cómoda
- En mí habitación
- Bien.- Dijo una señora y entraron todos con muchas maletas
y subieron hasta la habitación
- Bien estos son todos lo que trajimos Ignacio nos dios
aproximadamente tus medidas. Así que aquí tienes mucha variedad.- Dijo un
hombre abrió una maleta y sacó varios vestidos forrados.
- Woow. - Eran muchos y hermosos.
- Puedes probarte el que quieras tienes hasta las nueve para
estar lista. - 6 horas tenía para probarme todo estos vestidos.
- Oh tienes que escojer los zapatos.- y sacó una maleta
llena de tacos. Esto realmente era el paraíso.

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