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Siete Años para Olvidar romance Capítulo 528

—Pensé que el incidente de los fuegos artificiales ya era de otro mundo, ¡pero esto es aún más increíble! ¡Esa mujer definitivamente tiene algo!

»¡Hasta me da un poco de pena!

Daisy también pensaba que Vanesa tenía mala suerte.

—Cuando decidieron salir a bolsa usando una empresa ya existente, pensé que esta vez Vanesa lograría adelantarlos a todos.

—¿Adelantarlos? —se rio Camila—. ¡Lo que adelantó fue el Código Penal!

»Pero en un día tan bueno, ¿por qué hablamos de ella? Todavía no me has felicitado.

A Daisy no le interesaba el asunto de Vanesa.

Quien siembra vientos, cosecha tempestades.

Ella solo creía en que lo que das, recibes.

Creía en el karma.

Camila también hizo un gesto de espantar la mala suerte, como si temiera contagiarse de la de Vanesa.

—Cierto. Si ella está mal, ¡entonces tú estás genial!

»En cuanto a felicitarte, ahora tienes dinero, libertad, no te falta nada. No sé qué más desearte, así que… te deseo que ahora seas tú la que les rompa el corazón a los hombres.

La ocurrencia hizo reír a Daisy, y su voz se llenó de una alegre serenidad.

—Me parece bien. Espero que ambas podamos romperles el corazón a los hombres.

***

A la mañana siguiente, apenas Daisy llegó a la oficina, unos agentes de policía vinieron a buscarla.

Al llegar a la comisaría, se enteró de que había novedades sobre el accidente de tráfico anterior.

Lo que nunca habría imaginado era que el accidente estuviera relacionado con Victoria.

—Victoria se niega a hablar. La cadena de pruebas que tenemos no está completa todavía. Queríamos saber primero cuál es su postura.

—Llegar hasta el final —fue la única respuesta de Daisy.

No tenía un rencor profundo contra Victoria. En el fondo, Victoria era solo un chivo expiatorio.

Quién estaba detrás era más que evidente.

Justo al salir de la comisaría, se encontró con Azucena, que la esperaba en la puerta.

Estaba preparada; seguramente sabía que Daisy vendría hoy.

¡Todo se resolvería por la vía legal!

Regresó a casa, agotada y frustrada, y se encontró con Vanesa, que estaba igual de abrumada.

Toda la semana había estado lidiando con la retirada de inversores de Quórum Tech.

La situación era mucho peor de lo que había previsto.

Azucena aún no le había contado lo de Victoria cuando Vanesa comenzó a hablar de la situación de Quórum Tech.

—Si el plan de lanzamiento a bolsa se frustra, ¡será casi imposible ganarle a Daisy!

—¿Qué dice Oli? Él se encargará, ¿verdad?

—No.

Vanesa lo negó.

—Él también está buscando una solución.

Solo entonces Azucena se sintió un poco más tranquila.

—Con Oli a tu lado, él te ayudará a resolver estos problemas.

***

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