Daisy fue directa al motivo de su llamada: —Quiero saber qué pasó realmente con Oliver.
El hombre hizo una pausa y dijo: —Lo siento, señorita Ayala. El señor Aguilar solo nos instruyó para brindarle ayuda si usted enfrentaba dificultades o problemas complicados. Pero no nos dijo cómo ayudar si el problema lo tenía él.
La frase parecía un trabalenguas, pero Daisy entendió el punto.
Es decir, Oliver solo les encargó resolver los problemas de ella.
Sobre sí mismo, no dejó ninguna información útil.
Mientras ella reflexionaba, el hombre preguntó de nuevo con mucho respeto: —Señorita Ayala, ¿tiene algún problema urgente? Si es una cuestión de fondos, solo dígalo.
Daisy respondió: —No, gracias.
Daisy colgó el teléfono, todavía confundida.
Lo único bueno era que, al estar Oliver involucrado en un caso de alto perfil, toda la investigación e interrogatorios eran secretos; poca gente lo sabía.
Mario llevaba años retirado, con casi nulo contacto con el exterior.
Probablemente no se enteraría de cualquier rumor leve.
Habría que ocultarlo tanto como fuera posible.
Daisy estaba pensando en esto cuando Susana regresó de recoger los resultados, con una expresión de profunda preocupación.
—¿Qué pasa? ¿Hay algún problema con los análisis? —El corazón de Daisy dio un vuelco.
Susana negó rápidamente con la cabeza. —No, no. Los análisis del señor Aguilar están igual que antes, sin grandes cambios, todo dentro de lo controlable.
—Entonces, ¿por qué esa cara?
Susana tomó a Daisy del brazo y preguntó: —¿Cómo ha estado tu mamá últimamente?
Susana no preguntaría por Cintia sin razón. Daisy se tensó. —¿Por qué lo preguntas?
—Estoy bien, no te preocupes.
Pero sus palabras, combinadas con su palidez y reacción, no convencían a nadie.
—Voy a llamar al doctor.
—No... —Cintia intentó detenerla.
Pero apenas levantó la mano, una ola de dolor intenso la hizo desmayarse ahí mismo.
—En realidad, hace tiempo que quería informarle, pero su madre no me lo permitió.
En la habitación del hospital, el tono del médico tratante era extremadamente grave.
—En el chequeo general anterior ya habíamos detectado el problema. Su glomerulonefritis crónica ya está en etapa terminal. La tasa de filtración glomerular está muy por debajo del nivel normal y, dado que su estado físico ya era delicado, nuestra recomendación médica es un trasplante directo de riñón.

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