Samira enseguida dijo:
"Verdad que sí? ¡Exactamente eso sentí hoy cuando lo vi en la fiesta!"
Carol agregó:
"Hasta me saludó de mano, y te juro que se me puso la piel de gallina."
Samira preguntó:
"Pero no te habías ido ya a casa con los niños? ¿Cómo te lo encontraste?"
Carol respondió:
"Pues me topé con Cora, la prima de César, y nos pusimos a platicar un rato. Ahora Cora anda con Timur, ya son pareja."
Samira comentó:
"Si tú y yo, sin ponernos de acuerdo, sentimos mala vibra con él, es que ese tipo trae algo raro."
Carol dijo:
"Tenga lo que tenga, mejor nos alejamos. El sexto sentido de las mujeres nunca falla, es real."
Samira estuvo de acuerdo:
"Tienes razón, mejor ni nos acercamos. ¿Por dónde vas?"
Carol contestó:
"En media hora llego a casa, ¿y tú?"
Samira respondió:
"Voy con Olivia, ya casi llegamos a casa de los Hidalgo."
Carol dijo:
"Olivia te trata bien, así que quédate tranquila y quédate ahí. Si de plano no te sientes a gusto, dime y con cualquier pretexto te vienes a mi casa."
Samira mandó un sticker de abrazo y beso.
"Ya sé!" Respondió.
Se quedaron chismeando un buen rato, pero Tania no apareció en el chat.
Las dos sabían que Tania se había ido con Sebastián, seguro andaban en pleno cotorreo y por eso ni se atrevieron a interrumpirla.
Media hora después, Carol llegó a Jardín Número Uno.
Ni siquiera se había bajado del carro cuando vio dos figuras más que conocidas.
Los ojos de Carol se iluminaron de alegría. Rápido abrió la puerta y se bajó corriendo a su encuentro:
—¡Papá! ¡Mamá!
—¡Alma!— exclamó Lola, corriendo hacia ella con una sonrisa enorme.

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