Samira seguía desayunando cuando vio el mensaje en su celular. Sus ojos se iluminaron de inmediato, casi como si hubiera visto el sol después de días de lluvia.
¡De verdad que ya no aguantaba estar encerrada en la casa!
Otras mujeres se vuelven locas con un mes de reposo después de dar a luz, ¡y ella ya llevaba más de dos meses así! Todos los días metida entre las mismas cuatro paredes, con mil restricciones, sin poder hacer nada divertido… Sentía que se iba a enmohecer de tanta quietud.
Discretamente, Samira contestó el mensaje:
—Mi mamá y Olivia no me quitan la vista de encima, ¿cómo se supone que voy a salir?
Orion le respondió con otra pregunta:
—Pero dime, ¿de verdad quieres salir a dar una vuelta?
Samira no lo dudó:
—¡Por supuesto que quiero!
Orion le mandó un sticker animado de esos de guiño coqueto y le escribió:
—Entonces llámame “hermanito”, y yo te arreglo todo.
Samira respondió rápido:
—Hermano.
Al leer la palabra, Orion soltó una carcajada sentado en el asiento del coche, tan emocionado que hasta le dio unos golpecitos al volante, como si estuviera poseído por un espíritu travieso.
Samira mandó otro mensaje:
—¿En serio tienes una forma para que pueda salir?
Orion le contestó:
—Diles a tu mamá y a la mía que Tania tuvo un problema y que necesitas ir al hospital a verla.
Samira dudó:
—¿Eso funcionará?
Orion fue tajante:
—¡Claro! Confía en mí. Hazlo ya, mientras yo busco a un par de aliados más.
Le mandó otro sticker, uno de beso, y salió del chat.
Marcó el número de Hernán:
—Papá, necesito tu ayuda.
—¿Para qué quiero a toda la familia ahí? Esta propuesta la planeé diferente, quiero que sea única para Samira.
Hernán insistió:
—Pero, hijo, todo el mundo lleva a la familia y a los amigos, ¿no quieres que estemos ahí para apoyarte?
Orion fue firme:
—Eso hacen los demás, yo quiero que sea algo especial, solo para ella.
—Pero…
—Nada de peros, papá. Solo espérate a las buenas noticias y no te preocupes por lo demás.
Hernán, sin embargo, tenía sus propias ideas y no se quedó callado:
—Orion, que Samira ya te haya dado un hijo no significa que te puedes relajar o tomarla a la ligera. Las cosas importantes hay que hacerlas bien, ¿eh? Propuesta, compromiso, boda… ¡Todo como debe ser! Y no solo eso, ¡el evento tiene que estar a la altura! Hay que demostrarle a Samira cuánto la valora la familia Hidalgo. Los demás también deben ver el lugar que ella tiene en esta casa. Cualquier problema que tenga, aquí estamos todos para respaldarla, ¡así de sencillo! Nano es la alegría de esta familia, y Samira es la consentida de todos nosotros.
Orion contestó con un par de “ajá, ajá” para tranquilizarlo:
—Lo sé, papá, no te preocupes. Es la mujer que amo, nunca la tomaría a la ligera. Ya estoy aquí afuera, ve a convencer a las mamás para que la dejen salir lo antes posible.
Apenas colgó, Orion volvió a abrir el chat con Samira.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo
Cómo se llama la segunda parte de la novela?...