El semáforo en rojo los detuvo. Aspen pisó el freno y se detuvo justo antes del paso peatonal. Aprovechó para acercarse al oído de Carol y le susurró:
—Esta noche te consiento yo.
Carol se ruborizó hasta las orejas y le empujó el hombro, medio indignada:
—¡Ya déjate de cosas!
Aspen soltó una carcajada franca y contagiosa, de esas que le hacían ver aún más guapo.
Después de calmarla con sus bromas, le agarró la cara con ternura y le dio un leve pellizco en la mejilla.
Al mediodía, Aspen almorzó en casa junto a Carol y los niños. Apenas terminaron de comer, se excusó diciendo que tenía pendientes de trabajo y salió.
En realidad, iba en busca de Cauto.
Cauto lo había llamado temprano: decía tener información sobre Tesoro, aunque no estaba seguro de si era real o no.
Pero real o no, Aspen debía ir a verlo.
Abel ya había llegado a Ciudad Arenas con su equipo, y en unos días Dúnya y los demás llegarían a Puerto Rafe.
Una vez que todos estuvieran instalados, llegaría el momento de lanzar el anzuelo para atrapar al pez gordo.
Aunque siempre le decía a Carol que no se preocupara, la realidad era que ese hombre misterioso ya sabía el secreto de los niños. No podían darse el lujo de dejarlo pasar.
Ese pez había que atraparlo sí o sí.
Ya no podían seguir esperando noticias sobre la octava generación del virus.
Las piezas ya estaban puestas sobre el tablero. Ahora solo faltaban los últimos preparativos antes de lanzar la carnada.
Así que, incluso si Cauto no lo hubiera citado, Aspen igual habría ido a buscarlo.
Manejando solo, Aspen llegó hasta el pie de una montaña en las afueras de la ciudad.
Como la vez anterior, dejó el auto estacionado a un lado del camino y siguió subiendo a pie.
Era temporada de vacaciones en octubre y había bastante gente subiendo el cerro.
Aspen, con el tapabocas puesto, se mezcló un rato entre los grupos. Luego, cuando pudo, se desvió del sendero principal y tomó una vereda menos transitada.
Al rato, se encontró con un letrero: "Zona no habilitada, ascenso no recomendado".
Aspen ni caso le hizo y siguió adelante.

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