Entrar Via

¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 3522

Nuevo hogar¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo ya está en NarraverseSigue leyendo en nuestro nuevo sitio: un lector más limpio, páginas más rápidas y los capítulos más recientes.Leer en Narraverse

Cosme movió los labios, pero no supo qué responder. Finalmente espetó de mala gana:

—¡Si no sabes cómo llamarme, entonces no me llames!

El chofer asintió rápidamente.

—Sí, señor, sí, señor. ¿Nos dirigimos al hospital?

—¡Sí! —respondió Cosme, con la cara más larga que un lunes.

El chofer arrancó el auto y se enfiló hacia el hospital, respirando tan bajito que casi parecía que aguantaba el aire.

En el mismo auto viajaba el asistente de Cosme, un adulador profesional que de inmediato comenzó a lamerle las botas.

—Jefe, no se enoje. ¿Para qué perder el tiempo con gente que ya está muerta en vida? Si quieren hacerse los valientes, déjelos. Nosotros solo aguantémoslos un rato; tomémoslo como un acto de caridad antes de su funeral.

Ese comentario era música para los oídos de Cosme.

—¡Tienes toda la razón! ¡Este señor no se va a rebajar a su nivel! Cuando lleguemos al hospital, ¡van a saber lo que es el infierno!

El otro hombre asintió y murmuró:

—No entiendo de qué se jactan tanto. Golpearon al pequeño príncipe de nuestra familia, obviamente son hombre muertos. ¡Y en vez de rogar por sus patéticas vidas, se atreven a mostrarse arrogantes!

—¡Seguro se creen invencibles solo porque tienen un par de billetes! ¡Se olvidaron de quiénes son!

Cosme se acomodó en su asiento con desdén.

—Desde que el mundo es mundo, los empresarios nunca han estado por encima del poder político. Si un comerciante quiere ganar dinero, primero tiene que besarle los pies al gobierno.

—Ese Aspen Bello será todo lo millonario que quieras, y sus negocios serán un éxito, pero sigue siendo un novato. No sabe quién manda aquí.

—Se acostumbró a que en Puerto Rafe todo el mundo le bese el suelo por donde pisa, y se creyó que el mundo entero funciona igual. Se le olvidó que estamos en La Capital. ¡Aquí, levantas una piedra y sale alguien con más poder que él!

El adulador asintió con entusiasmo.

—¡Exacto! Todo el mundo sabe que en La Capital sobran los altos mandos. Te subes al metro y seguro que el tipo de al lado es un ministro.

—¡No importa lo intocable que se crea el señor Bello en Puerto Rafe, aquí en La Capital tiene que agachar la cabeza!

—¡Y si no lo hace, entonces se está buscando la muerte!

—Oiga, jefe... escuché que él tiene vínculos estrechos con la familia Ibarra. ¿Cree que se muestra tan arrogante porque confía en ellos?

—Pero no tiene sentido. Seguro ya sabe lo que pasó con los Ibarra. ¿Acaso conoce algún secreto y cree que la familia Ibarra puede resurgir de sus cenizas?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo