Entrar Via

¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 4351

Abel guardó su celular, con el ceño fruncido, y preguntó:

—Aspen, ¿quién diablos es ese tipo? Desde la primera vez que apareció dejó claro que te conoce, pero ya repasamos a toda la gente de tu entorno y no hemos encontrado a ningún sospechoso.

Aspen se quedó en silencio un momento antes de relajar la expresión.

—No le prestes atención por ahora.

—Parecía que llamó solo para preguntar por Nueve —observó Abel—. Es evidente que Nueve tiene un estatus superior al suyo.

Aspen no respondió, y Abel murmuró para sí mismo:

—Ese Nueve sí que es alguien importante.

Por otro lado.

En una moderna mansión ubicada en una isla aislada.

Un hombre de rasgos delicados y fríos estaba de pie frente a un acuario gigante, frunciendo el ceño mientras hablaba por teléfono.

Cualquiera que fuera la respuesta del otro lado, lo dejó visiblemente molesto.

—Si no lo atrapamos es porque tenemos miedo de lastimarlo. Si el Jefe supremo nos diera luz verde, ya lo habríamos arrastrado de vuelta. Ahora mismo es un punto muerto: él se niega a volver y nosotros no podemos ponerle ni un dedo encima. ¿Quién se atreve a capturarlo así?

La persona al otro lado del teléfono suspiró.

—Todos sabemos cómo están las cosas, pero él es el ojito derecho del gran jefe. Ya lo advirtió mil veces: no podemos tocarle ni un solo pelo.

El hombre soltó una risa gélida.

—Los niños crecen, y alguna vez tendrán que salir lastimados. ¿Acaso el viejo podrá protegerlo toda su vida? Además, solo es un hijo adoptivo. ¿Por qué lo trata como si fuera de su propia sangre?

La voz respondió:

—Nadie sabe realmente cuál es la verdadera identidad de Nueve. No podemos fiarnos de la información superficial. He escuchado que su estatus va mucho más allá de ser un simple hijo adoptivo.

El hombre entrecerró los ojos.

—¿Qué pasa? ¿Acaso están pensando en nombrarlo como el Heredero?

—Es posible.

El hombre apretó los labios; un destello de desdén cruzó su mirada.

—No pienso doblegarme ante él. Es solo un niñato inexperto que ni siquiera es capaz de vigilar a una persona. ¿Hacerlo nuestro líder no es una maldita broma?

—Pero no somos nosotros quienes elegimos al Heredero —le recordaron—. Tranquilízate. Si nosotros no lo aceptamos, ten por seguro que los grandes peces de la organización tampoco lo harán. Este asunto no se resolverá tan fácilmente.

Luego, cambiaron de tema:

—¿Ya llamaste a Aspen Bello? ¿A quién fue a buscar Nueve al hospital esta noche?

—Iba detrás del asesino de Ricardo Rojas —respondió el hombre.

—¿Acaso sabe quién lo mató? —preguntó la otra persona, confundida.

—No lo sabe. Fue a comprobar si era Cauto, y de paso le preguntó a Aspen si Lázaro Rojas tenía algo que ver.

—¿Sospecha de Cauto y de Lázaro Rojas?

—Sí.

La voz se quejó:

—¿Qué demonios pasa por su cabeza? Conoce absolutamente todo lo que ha pasado, ¡es imposible que los asesinos sean Cauto o Lázaro Rojas!

—Por eso digo que me niego a aceptarlo como líder —sentenció el hombre—. Ese idiota solo tiene cabeza para verse más alto, pero de inteligencia no tiene nada. Da pena.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo