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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 105

Apenas se hizo pública la noticia, las acciones de las familias Figueroa, Soler y Paredes cayeron en picada.

El teléfono de Bianca sonó una vez más, pero fue Clara quien contestó.

Clara estaba furiosa. Con los ojos inyectados en sangre y la voz ronca por el coraje, sin importarle quién estuviera del otro lado de la línea, gritó.

—¡Si se atreven a llamar una maldita vez más, juro por Dios que le gritaré al mundo entero que Bianca y Damián Figueroa están casados! ¡Dejaré que todos sepan que Melisa Serrano es una rompehogares y que Damián es un miserable! ¡Son un par de cínicos, y todavía tienen un ejército de cómplices ayudándolos a destruir a la esposa legítima! ¡Atrévanse a llamar de nuevo y verán de lo que soy capaz!

Su última frase fue prácticamente un alarido.

En ese preciso instante, Bianca abrió los ojos.

En el silencio de la habitación del hospital, la voz impecable y formal al otro lado del teléfono resonó con claridad.

—Buenas tardes. Soy el hermano de Bianca, Enzo Núñez. Si logras comunicarte con ella, por favor, dile...

El hombre al otro lado hizo una pausa, como si estuviera tragándose un nudo en la garganta, antes de continuar.

—Dile que su hermano la ama. Que lo único que me importa es que ella sea feliz. He decidido retirar la apelación. ¡No quiero que le ruegue a nadie por mí! ¡Nadie en este mundo merece que mi pequeña princesa, la persona más importante de mi vida, se arrodille ante ellos!

Clara se quedó de piedra.

Sosteniendo el teléfono, giró la mirada hacia Bianca.

Bianca estaba rígida como una muñeca de trapo, mientras gruesas lágrimas comenzaban a resbalar por sus mejillas pálidas.

Clara no pudo contenerse y rompió a llorar.

—Bianquita... mi niña, no llores... por favor...

Con las manos temblorosas, le pasó el celular.

Bianca se tragó los sollozos e intentó que su voz sonara normal.

—Enzo... ¿qué pasa? ¿Por qué retiras la apelación? Solo resiste un poco más. Te prometo que encontraré la forma de sacarte de ahí. Y cuando salgas, nuestra familia volverá a estar junta, ¿sí?

—Hermanita, no llores. No estés triste. Ya tomé la decisión de no apelar. No quiero que sigas humillándote ante la familia Figueroa por mi culpa. Ya vi las noticias de hoy, vi cómo te empujaron estando embarazada. Papá me llamó y estuvo de acuerdo conmigo. Me pidió que abandonara el caso.

La voz de Enzo incluso tenía un tono suave, intentando consolarla.

Capítulo 105 1

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