El grupo de chat de la empresa estalló al instante.
[El Señor Aguilar se fue en el elevador con la actriz.]
[Y se subieron al mismo coche.]
[Beatriz es la dueña de Grupo Impulso, confirmado.]
En realidad, Beatriz no se subió al coche de Esteban. Simplemente, su vehículo era del mismo color y modelo que el que Esteban usaba habitualmente.
Ya dentro de su auto, Beatriz se quitó los lentes de sol y esa expresión suave y noble se congeló de inmediato.
—Beatriz, ¿por qué no le pediste al Señor Aguilar que te llevara a su comida de negocios? —preguntó Adriana Pérez, su representante, sin entender.
Beatriz sonrió con malicia.
—Adriana... no estires tanto la liga, ¿entiendes?
Esa era la razón por la que, a pesar de que Esteban no tenía interés en mujeres, ella lograba crear rumores y situaciones ambiguas a su alrededor. Era inteligente y sabía hacerse la víctima. Usaba su fragilidad para despertar los recuerdos y la culpa de Esteban. Todo gracias a su difunto padre y hermano. Al menos ese apostador había hecho algo bueno al final.
Su aparición en *Grupo Impulso* levantó una pequeña tormenta. Las noticias ya estaban colgadas en los portales de entretenimiento.
A la hora de la comida en el *Hospital Central de Cruz del Sur*, Gloria y Nora regresaron al consultorio después de comer. Nora vio la tendencia en redes.
#LaB y el Magnate del Círculo de Élite de Cruz del Sur son pareja
#Romance de la Joven Estrella
#Esteban Aguilar de Cruz del Sur
Había una foto extremadamente borrosa que ya había sido republicada cientos de veces. Los medios, claro, no se atrevían a poner la foto nítida; subieron una imagen ambigua. Parecía íntima, pero la foto original tenía a tres personas. El tercero era el asistente de Esteban, a quien habían recortado. Sacar cosas de contexto es el pan de cada día de la prensa para crear noticias explosivas.
Gloria sonrió levemente.
—Es Beatriz.
¿Cómo no iba a saber quién era la de la foto? Aunque estuviera borrosa, podía reconocerla perfectamente.
Nora sintió que su tono era demasiado seguro.
—Pero yo creo que la espalda de Karla también se parece a la de la foto. Gloria, ¿por qué estás tan segura de que es Beatriz?
Gloria señaló el título que decía «La B».
—¿No lo dice ahí? «La B».
Sin siesta, la tarde en el trabajo se hacía pesada.

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