Entrar Via

Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 793

Dos guardaespaldas de traje negro vigilaban la puerta de la habitación. Al abrirse, Liberto se encontró con una escena lamentable: Miguel estaba hecho un desastre. Liberto entró con la mirada fría, jaló una silla, se desabrochó el saco y se sentó cruzando la pierna. Su presencia era imponente y miraba el sufrimiento del otro sin una pizca de compasión.

Una sonrisa burlona se dibujó en su rostro mientras bajaba la mirada.

—Te salvé la vida una vez hace años. Viendo cómo estás ahora… ¿se podría decir que estamos a mano?

Carolina Bautista miraba con dolor a Miguel retorciéndose y trató de ayudarlo a levantarse.

—¡Liberto, ¿qué es lo que quieres?! Aunque Miguel no haya dicho quién era en ese entonces, y no le haya dicho a Rafaela que fuiste tú quien estuvo con ella, tú ya estás casado con Rafaela…

—¿No te basta con todo el castigo de estos años?

—Si de verdad no te sientes satisfecho y quieres vengarte, desquítate conmigo…

—¡Por favor, te lo suplico… dale la medicina!

La enfermedad de Miguel había atacado con fuerza; le dolía hasta el último rincón del cuerpo. Solo el medicamento especial de ese hospital podía calmarlo, pero… bastó una orden de Liberto para que le cortaran el suministro. Miguel sentía como si lo estuvieran cortando a pedazos, un dolor insoportable.

Con las venas de las manos saltadas y medio arrodillado en el suelo, no le quedaba más que aguantarse a lo macho.

—Te di una oportunidad, la culpa es tuya por ambicioso.

—Aparte de esas cartas, ¿qué más guardaste?

Miguel habló con dificultad:

—Si quieres saber, te digo todo…

—Puedo ayudarte a que ella pierda toda esperanza conmigo.

—Para Rafaela, yo solo soy un recuerdo al que se aferra.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Venganza Reencarnada de la Rica Heredera