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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 798

—¿Dónde te metiste? —Se escucharon pocas palabras al otro lado de la línea, pero Rafaela pudo sentir la cara seria de su papá. Ella no dijo nada y él siguió—: Llevas cuatro o cinco días sin aparecer por la casa. ¿Crees que porque ya te sientes mejor puedes andar del tingo al tango?

Aunque estaba enojado, a Fernández le preocupaba más su salud.

Rafaela sabía que no podría ocultarle su paradero por mucho tiempo. Un par de días pasaban, pero al tercero que no llegara a dormir, su papá la empezaría a buscar.

Cuando andaba con Fabio Soto en el Club Imperial Los Andes, se escondió de todos durante meses, hasta que su papá le canceló las tarjetas para obligarla a volver. Pero Rafaela era terca y, aunque no tenía crédito, le pedía prestado a Fabio.

Esta vez, seguro Clara fue a limpiar al departamento de la escuela y, al no verla, le avisó a su papá. Por eso la llamada inmediata.

Rafaela creyó que su papá iba a pegar el grito en el cielo por haberse ido, pero no sonaba tan furioso.

Mientras comía, dijo con tono relajado:

—Solo salí a despejarme, no me fui lejos, papá… ya sabes que me aburro de estar siempre en el mismo lugar.

Fernández soltó una risita incrédula:

—Ajá, no te fuiste lejos… volaste lejos.

—Te largaste a Francia sin decir ni pío. Si querías ir a ver a Liberto, no te hubiera dicho nada; hasta te ponía el avión privado para que fueras segura. Salir te hace bien. Pero irte así sola… Rafaela, me preocupas.

—Papá, me sé cuidar sola.

Si se hubiera ido sola a Francia de verdad, él ya habría mandado a alguien para traerla de regreso.

Fernández continuó:

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