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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 889

—Yo… ¿te causé problemas otra vez? —dijo ella, frunciendo el ceño con expresión de culpa.

Al instante siguiente, una mano se cerró directo sobre el cuello de Macarena. La presión aumentó poco a poco, hasta que la mujer frente a él empezó a asfixiarse. Solo entonces, él aflojó ligeramente el agarre.

—¿Te entra por un oído y te sale por el otro?

—¿No te dije que te deshicieras de ese niño?

Macarena apenas pudo articular unas palabras. La falta de oxígeno le nublaba la vista; el hombre educado y correcto que solía ser había desaparecido. Frente a ella solo había una bestia liberada, mirándola con ojos fríos y sin ninguna emoción.

Macarena se aferró a la mano de él, sin luchar demasiado.

—No… no fue así… Yo tampoco quería al niño al principio…

—Alguien…

Al escuchar esa palabra, Alonso la soltó de golpe.

Macarena cayó al suelo sin fuerzas, boqueando como un pez fuera del agua. Tosió violentamente y, cuando logró recuperarse un poco, levantó la cara. Con lágrimas en los ojos, lo miró con profunda devoción.

—Fue tu gente la que me dijo que querías conservar a nuestro hijo. Luego… me llevaron a un lugar y me tuvieron encerrada. No me dejaron salir hasta que nació el bebé.

—Yo nunca aspiré a ser la señora de la casa.

—Más te vale que sea verdad. Ya sabes lo que pasa si me mientes —cada palabra de Alonso era un témpano de hielo.

—¿Todavía no te das cuenta? —dijo Macarena—. ¡Alguien planeó todo esto para obligarme a tener al bebé!

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