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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 895

—Mauricio, haz lo que ella dice.

Estando los tres en el elevador, Rafaela percibió la atmósfera extraña que emanaba de Liberto…

Cuando regresaron a la habitación, la relación entre ambos pareció congelarse al instante, creando nuevas grietas en una cercanía que apenas se había suavizado.

—Además de eso… ¿crees que le haga falta algo más?

Todo lo que Liberto le ordenaba a Mauricio era lo que Rafaela quería hacer.

Pero para Rafaela, era obvio que él decía esas palabras de mala gana.

No sabía de dónde sacaba ese genio.

«Cuando tú estuviste en Pueblo Dorado cuidando de Penélope día y noche, nunca pensaste en mí…»

Esa voz surgió de repente en su mente, haciendo que Rafaela se sintiera impotente. ¿Por qué… tenía que acordarse del pasado ahora?

«Olvídalo, quedamos en dejar el pasado atrás».

Rafaela reprimió las emociones que no debían salir.

—Busca… a dos enfermeros para que los cuiden. Están aquí solos, sin familia ni amigos, ¡no puedo quedarme de brazos cruzados viendo cómo caen enfermos uno tras otro!

—Lo sé… —respondió Liberto con voz grave.

Mauricio se retiró en silencio.

—Solo quiero que, sin importar lo que hagas, me lo digas. No importa qué sea, incluso… si es para pedirme condiciones en favor de otros, me pondré en tu lugar y te ayudaré a resolverlo.

Rafaela se cruzó de brazos, sosteniendo la mirada profunda del hombre. Se inclinó lentamente hacia él, arqueando una ceja.

—¿Y tú? ¿Cuántas cosas me ocultas tú?

—Ya lo sabes, no me gusta que me mientan.

«Incluso si vas a mentir, mejor miénteme toda la vida».

Los empleados prepararon el almuerzo y Rafaela pidió que enviaran una porción al piso de abajo.

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