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Volví a Nacer Cuando Él Fingió Morir romance Capítulo 200

Había llegado la hora de salir del trabajo. Zulema cerró el documento de la demanda que aún no terminaba y se frotó los ojos cansados.

La pantalla de su celular se iluminó y apareció el mensaje de Yolanda. Zulema se quedó mirando las líneas por un buen rato, frunciendo el ceño cada vez más.

¿De verdad Yolanda tendría tan buenas intenciones ahora?

Habían sido amigas por diez años; Zulema conocía su tono y sus tácticas mejor que nadie.

Ese mensaje, con su actitud de víctima arrepentida, era la misma estrategia barata que Yolanda usaba siempre que metía la pata y quería salirse con la suya.

Llegadas a este punto, no había absolutamente nada más de qué hablar. Todo lo que tenía que decirle ya se lo había dejado claro por teléfono.

Felipe apareció detrás de ella. Todavía llevaba puesta la bata blanca del laboratorio y jugaba con las llaves de su auto.

Al verla parada en el pasillo, paralizada frente a la pantalla del teléfono, se acercó y le dio un golpecito suave en la frente.

—¿Por qué sigues aquí? ¿En qué piensas tanto?

Zulema suspiró pesadamente.

—Feli... la gente puede ser muy mala.

Felipe le alborotó el cabello con cariño.

—¿Apenas te das cuenta? Ay, qué ingenua eres. Pero no te preocupes, ya no tendrás que pasar por esto sola. Yo te protegeré.

Zulema levantó la mirada y esbozó una pequeña sonrisa. Felipe se quitó la bata, la dobló sobre su brazo y sentenció:

—Te llevo a tu casa.

Zulema estuvo a punto de decirle que no se molestara, pero cambió de opinión.

Yolanda estaba acorralada. Aún no había respondido su mensaje y, conociéndola, si se dejaba llevar por la desesperación y la rabia, era capaz de cualquier locura.

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