Entrar Via

VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA romance Capítulo 211

—¡Venimos a buscarte a ti!

—Oh. —Jacinta Zamora apartó la mirada del rostro de Elena.

No sintió miedo, se quedó sentada con total tranquilidad.

Siguiendo las instrucciones de Cristina Montero, no debía entrar en pánico ni ponerse nerviosa; después de todo, estaban entre "los suyos".

El policía preguntó: —¿Dónde estaba la noche del 15 de noviembre a las nueve de la noche?

Jacinta se quedó perpleja. —Ya respondí a esa pregunta.

—Hemos recibido nuevas instrucciones para reabrir este caso. Por favor, coopere.

Jacinta los observó bien. Los dos oficiales de esa noche eran caras nuevas.

Eso significaba que... Cristina Montero había contactado a un funcionario de mayor rango y obtenido aún más poder.

Es decir... el caso se cerraría a la velocidad de la luz y el fin de Sofía Valdivia se adelantaría.

Se acomodó en su silla con descaro y recitó la historia que Cristina le había hecho memorizar: —Acompañé a la doctora Valdivia al patio trasero para recolectar unas hierbas. Ella sacó la serpiente de su bolso y la arrojó sobre la cerca de alambre...

—Le advierto que el perjurio está penado por la ley.

Jacinta se sobresaltó.

Algo andaba mal.

Un momento.

Iba a sacar su celular para llamar a Cristina. ¡La matriarca de una familia poderosa la respaldaba! Ella tenía buenos contactos, no como Sofía, que estaba completamente sola y no le quedaba más remedio que dejarse arrestar.

Pero al segundo siguiente...

—Por favor, entregue su teléfono.

—¿Qué?

—Ha sido identificada como sospechosa de difamación, encubrimiento y perjurio. Le notifico formalmente que está bajo investigación.

—No... no, no. Se han equivocado.

¡Se suponía que estaban del mismo lado!

Cristina había sido muy clara, y gracias a sus contactos, Jacinta había vivido unos días muy cómodos.

—No se apresuren, déjenme llamar a la señora. Ella se los explicará.

Pero le arrebataron el celular.

Jacinta levantó la cabeza, incrédula. —¿Pero... qué está pasando?

Nadie le hizo caso.

Cambió de táctica y amenazó: —¿Saben que mi jefe pertenece a la familia Corona? Él es muy amigo de sus superiores. Si se meten conmigo y mi jefe dice una sola palabra, ¿están listos para asumir las consecuencias?

La respuesta que recibió le cerró la boca de golpe.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA