¡Estaba atónita!
Había quedado atrapada en medio del triángulo amoroso.
Sofía fue solicitada nuevamente, esta vez para tratar las heridas de ambas mujeres.
En el segundo piso del salón de eventos, en una de las salas VIP exclusivas, Susana Yáñez llegó corriendo, sin aliento.
"¡Dios mío!"
Se horrorizó al ver la escena.
Sofía estaba atrapada justo entre Yanina y Viviana, atendiendo a una mientras observaba a la otra, y les esbozó una sonrisa nerviosa.
"Todo está bajo control, yo me encargo de curarlas".
Mientras hablaba, miraba rápidamente a ambos lados.
Yanina había recibido el golpe en la mejilla izquierda. Con la fuerza bruta de Adán, su rostro estaba tan rojo como si le hubieran echado agua hirviendo.
Viviana tenía el golpe en la mejilla derecha. Considerando que Yanina estaba embarazada y su fuerza era limitada, solo tenía marcados cinco dedos rojizos en la piel.
El hecho de que dos invitadas de honor hubieran resultado heridas tenía a Susana frotándose las manos de pura ansiedad.
"Bueno... Yanina, llamaré a tu abuela para que suba".
"¡No hace falta!", espetó Yanina con los ojos inyectados en sangre. "Yo resolveré esto sola".
Susana se giró hacia Viviana. "Señorita Vargas, ¿quiere que llame a sus familiares para que la acompañen?"
Viviana respondió con un tono suave de voz. "No se preocupe, señora, yo misma lo solucionaré".
Una de ellas era una mujer embarazada que requería cuidados extremos.
La otra era la hija del Comandante Vargas, una dama de una familia con un inmenso poder militar.
Ambas eran intocables.
Susana miró a Adán Molina con evidente preocupación y dilema. "Joven Molina, ¿qué sugiere que hagamos?"
Adán permaneció inmutable. "Agradezco su preocupación, señora. Esto es un conflicto personal, no hay necesidad de alarmar al resto de nuestras familias. Lo resolveremos entre nosotros".
Susana entonces le encomendó a Sofía la tarea. "Asegúrate de que estén bien y, si puedes, trata de calmarlas".
"Por supuesto", asintió ella.
Susana hizo que todos los curiosos desalojaran el lugar.
Y cerró la puerta al salir.
Sofía abrió su maletín médico y sacó un envase nuevo de la crema estética de la Línea 'Serenidad Alpha'. Estaba formulada a base de hierbas medicinales, diseñada específicamente para nutrir la piel, reducir la hinchazón y prevenir cicatrices.
Rompió el sello de seguridad y se acercó a Yanina.
Yanina soltó un grito histérico: "¡¿Qué diablos me vas a untar en la cara?!"

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