Eso dejaba claro que la novia de Lorenzo provenía de una familia común y corriente, tan insignificante que ni siquiera valía la pena mencionarla en los círculos de la alta sociedad.
Es decir... el origen de esa mujer no se comparaba en lo absoluto con el de su adorada Lilia.
La sonrisa volvió al rostro de la Señora Salinas y preguntó de nuevo: "¿En qué rubro trabajan los padres de la joven?"
La cuarta nuera soltó una ligera carcajada. "La muchacha es huérfana. Ha construido su carrera desde cero".
Ni siquiera tenía padres.
Con unos antecedentes así...
La brecha entre esa chica y Lilia era inabarcable.
La Señora Salinas aceptó el regalo de Nochebuena y le dejó clara su postura a la tía de Lorenzo.
"Técnicamente, Lorenzo todavía es soltero. Confío plenamente en que mi hija tiene todo lo necesario para competir contra una huérfana sin familia".
*Bzz, bzz...*
El teléfono vibró.
Era una llamada de Lorenzo.
Sofía apartó la mente de esos pensamientos y salió de prisa del salón.
Lorenzo le habló en voz baja y suave: [Voy para allá.]
Si bajaba ahora mismo, la Señora Salinas prácticamente le empujaría a su hija a los brazos, decidida a arrebatarle al hombre que Lilia deseaba.
Eso pensó Sofía.
[¿Podrías no venir?]
Lorenzo: [Sonia Marín está a punto de llegar con su madre y su abuela. Tengo que ir a saludarlas formalmente por asuntos de negocios.]
Sonia era la embajadora de la Línea 'Serenidad Alpha'.
Era la primera vez que colaboraba con Farmacéutica Cumbre, firmando un contrato de tres años.
Habían elegido a Sonia como representante porque provenía de una familia influyente, donde todos sus parientes ocupaban altos cargos gubernamentales.
Sonia había recibido una educación impecable. Su talento fue descubierto temprano, lo que la llevó al equipo nacional, donde se convirtió en una leyenda de los clavados. Había ganado medallas de oro olímpicas consecutivas tanto en la plataforma de 10 metros individual como en sincronizados.
Era una figura reconocida internacionalmente por proyectar una imagen positiva y de esfuerzo.
Su perfil encajaba perfectamente con los valores de Farmacéutica Cumbre.
Sofía lo entendió.
La invitación a Sonia tenía dos propósitos: por un lado, los contactos políticos de su familia serían de gran ayuda para las ambiciones comerciales impulsadas por Susana Yáñez. Por otro lado, ella era la invitada de honor, una mujer de la más alta élite.
[Entonces regresaré para cuidar a tu tío.]
Lorenzo: [Quédate conmigo. Espérame.]
Con la situación actual, no era el momento adecuado para hacer pública su relación.
[Mejor no, no me siento cómoda con tanta gente.]

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