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A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 520

Pero ese tipo de amor era una ilusión pasajera.

No quería desperdiciar su tiempo en romances efímeros. Prefería enfocarse en cosas que realmente valieran la pena.

Como UME.

Como su futuro.

O como...

Macarena levantó la mirada hacia Benicio.

Él había arriesgado su vida para salvarla. Luego, por defenderla, se había peleado a muerte con Dante y casi no lo cuenta. Dejando el romance de lado, Benicio era, a todas luces, su salvador.

Benicio le devolvió la mirada sin esquivarla.

Sus labios formaron una leve sonrisa.

Al ver esa sonrisa, Macarena sintió que el calor le subía a las mejillas.

Apartó la vista, un poco nerviosa, y buscó un tema de conversación al azar.

—El doctor dijo que ya casi te dan el alta, ¿verdad? ¿Por qué te siguen poniendo suero? ¿Te sientes mal de algo?

Macarena señaló la vía intravenosa en el dorso de su mano.

Sentía que él tenía un semblante algo extraño.

—Es solo por precaución, para evitar recaídas —dijo Benicio, levantando la mano con una sonrisa—. Aunque admito que es bastante incómodo.

¿Incómodo?

—¿Necesitas que haga algo por ti? Yo puedo ayudarte —ofreció Macarena.

La sonrisa de Benicio se ensanchó.

—No creo que puedas.

—¿Por qué no? —El espíritu competitivo de Macarena se encendió—. ¿Cómo sabes que no puedo si ni siquiera lo he intentado?

Hablaba con total seguridad.

Al verla tan dispuesta y con tanta energía, Benicio soltó una carcajada.

—¿De verdad quieres ayudar?

Macarena asintió con firmeza.

—Entonces acércate un poco más —pidió él.

Capítulo 520 1

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