Entrar Via

Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 560

Valeria Zaldívar sacó su teléfono y marcó directamente el número de Diego Muñoz.

La llamada entró rápido y, al otro lado, se escuchó su voz profunda:

—Hola, Valeria.

—Diego, Amaya y Romeo Ortega están en este momento reunidos con mi papá, tratando de robarnos el proyecto.

La voz de Diego sonó plana y cargada de pesadumbre:

—Ah, me lo imaginaba.

El tono de Valeria subió de volumen de inmediato:

—¿Te lo imaginabas y no vas a hacer nada? ¿Vas a dejar que Amaya siga pisoteándote y haciéndote quedar como un...?

Por instinto, estuvo a punto de soltar una maldición, pero recordó que no sonaba elegante y se detuvo a tiempo, cambiando a un tono más comprensivo:

—Diego, no puedes seguir así, tienes que reaccionar.

—Entiendo tu frustración; una situación como esta sería insoportable para cualquier hombre. Pero ahora lo más importante es que no te rindas. Tienes que pensar en la forma de bajarle los humos de una vez por todas.

A Diego, Valeria siempre le había dado igual, e incluso hasta le resultaba un tanto desagradable.

Sin embargo, después de la racha de golpes que había recibido últimamente, cada vez encontraba menos apoyo y más críticas en su entorno.

En un momento de tanta vulnerabilidad, escuchar a alguien decirle "entiendo tu frustración" valía oro, y hasta logró tocar una fibra sensible en su interior.

Aun así, Diego no dejó que esa emoción se notara, manteniendo su tono frío:

—¿Y tienes algún plan? O más bien, ¿puedes evitar que tu padre firme ese acuerdo con Amaya?

La voz de Valeria sonó fuerte y segura:

—¡Claro que puedo!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós a la Esposa Perfecta